jueves, 30 de julio de 2009

Las Vacaciones, cómo sobrellevarlas...

Generalmente no me gustan las vacaciones porque, al no ir a trabajar, no tengo muchas cosas que hacer. Me encanta mi trabajo. Ya me gustaba cuando programaba en la sección secundaria, pero ahora de profesor en primaria estoy aún más a gusto.


El hecho es que estas vacaciones, de 3 semanas, están yendo bastante bien. Mi hermano fue a Trujillo a traer a Charlie, mi ahijado, como mi hijo. Asi que mi Germancho está bien acompañado. Se llevaban muy bien, pero ahora se llevan aún mejor. Están a poco de la adolescencia, es decir "ya les pica". Ya saben que si quieren ver hembritas en internet, que me avisen para recomerdarles algunas páginas. Juegan, o video-juegan, navegan, arman legos, y sobretodo, mi siguen a todo lado.


Mi Lucianita ya esta más gentita. Tiene casi 2 años y medio y habla perfectamente bien. Bien en cuanto al uso del vocabulario, ya que fonéticamente aún está aprendiendo. "Opavé" por ejemplo, es "Otra Vez". Podría decir que se le entiende en un 90 por ciento. Eso sí, es recontra mandona, y si se le ocurre que no debo usar el baño, debo entonces ir a ocuparme al baño de abajo, recontra frio y un poco tétrico.

Otra: Su lugar en el auto es atrás, junto a la ventana derecha. Si no era así, lloraba, y con ganas. Pero ya va ahora al medio porque le dije que debido al Nuevo Reglamento de Tránsito, los niños y niñas pequeños deben ir al medio, entre dos grandes (Charlie califica excelente debido a su contextura robusta), con el cinturón puesto a la cintura. Por suerte un serenezgo que estaba por ahí me siguió la corriente y la convenció de que debía hacer caso.


He pintado un mural en la sala de TV. He pintado también las paredes de la sala y comedor. Para el mural me inspiré en el video "Barrel of Gun" de mi grupo favorito Depeche Mode (que tocan acá en Lima el 13 de Octubre, no falten). Claro que no son los mismos colores, pero eran los que pude conseguir. Recomiendo mil veces usar esmalte y brocha, que esas pinturas en spray. Para ampliar el mural, saque una copia A4 de una escena del video y la llené de cuadraditos de 1 cm. Luego, en la pared hice cuandrados de 20 cms. Listo, escala de 1:20. Muy fácil, inténtenlo.


Creo que nunca he estado deprimido, sí angustiado y preocupado, pero nunca deprimido. Sé sin embargo por gente muy cercana a mí, que es terrible: no se tiene ganas de hacer nada, ni de salir de la cama en casos extremos. Lo que sí me pasa es que me ABURRO y me malhumoro (¿estará buen escrito?). Y temía que estas largas vacaciones de 3 semanas no harían más que aburrirme y mal humorarme.


Por suerte no está siendo ese el caso. La idea para no aburrirse (y ojalá le sirva a alguien para no deprimirse) es trazarse metas muy sencillas, fáciles de alcanzar. O cuando menos, tener algo que hacer para dentro de una hora, un día, un mes, o un año. De esa manera, si el tiempo pasa rápido será genial porque tenemos nuestra meta más cerca; si por el contrario el tiempo pasa lento, entonces tendremos más tiempo para gozar esas "metas" o ese "algo que hacer".


Ejemplo: Hoy estaba medio aburrido ya que dormí media hora más (8:00 a.m.) y estaba con un dolorcito de cabeza que no llegaba a migraña, pero era igual de jodido. Entonces me hice una lista de tareas para el día: ir al taller, ir a lavar el Celica, regresar con mis niños a ver unos capítulos de Lie To Me (muy buena serie), almuerzo. Luego una siestita junto a mi Lucianita, y de ahi esperar que llegue la china. Finalmente masajes y sanguchitos en ALF (¡buenazo, ambos!).


Si pienso que las vacaciones están pasando rápido (y comienzo a mal humorarme) digo "Mejor, de esa manera llegará más pronto el tan esperado concierto de Octubre". Si estoy de frio y eso jode, entonces pienso mejor "Que rico frio para un cafecito caliente con sanguchito". No crean tampoco que no debe haber cabida para renegar por algo que molesta. Claro que sí. Reciente estudios han demostrado que es mejor explotar que guardárselo todo dentro. Pero si explotas que quede ahí. Nada de rencores ni resentimientos.


Total, la vida es una sola y hay que gozarla. Con un café en el frio, con una vuelta al parque, con tus hijos y sobrinos. Pintando un mural o unas paredes. Pero hay que tener siempre algo por hacer en mente, aunque sea leer este blogcito.

martes, 14 de julio de 2009

Más que una salchipapa


Esta entrada me la manda Toño Baraibar, sin lugar a duda nuestro mejor jugador de fútbol, pero sobretodo, un gran pata. Estoy completamente de acuerdo con lo que dice y es con muchísimo gusto que la publico tal cual me la envió:


¿Se han dado cuenta que hay días de trabajo mas pesados que otros?...bueno, para mí esos días son los lunes (tal vez para muchos de ustedes también)…reuniones de directorio, comités, una reunión importante con el GG, impuestos por pagar de la empresa y cachuelitos también (gracias Coki)….tengo que reconocer que mi nivel de tensión ha disminuido mucho, pero ayer los dolores de nuca me estaban volviendo loco.

Al final del día laboral las cosas volvieron a su estado natural, y siendo las 8.35pm de la noche procedí a retirarme. Pero faltaba algo: una sensación de goce, de relax ( no, emmanuelle, noooo!!!)…así que un desgarro en la pierna derecha (mucho chaufa y poco ejercicio) no iba impedir que vaya a la pichanga clásica de los lunes con mis patas del colegio.

Así es; el hecho de jugar fulbito es agradable, el hecho de jugarlo con tus amigos de toda la vida es un placer. En mi caso no pude estar presente en la cancha, pero pude estar un rato con ellos, conversar, reír, escuchar y decir tonterías porque no, de ver como todos hacen la “chanchita” de tres luquitas ( antes la tarifa era dos nomás, pero la cuota del carro de Marco ha subido), en fin muchas cosas que generan el estar con tus patas…y por ultimo, “comer algo” después del partido, ésta vez fue una Salchipapita unos y sanguchitos otros, en la tradicional y original “Carcochita” allá por la 8 o 9 de Tello, pero lo importante era compartir un buen momento con la gente….

Patas de toda la vida y con quienes has crecido, con etapas de cercanía y otras de lejanía, pero siempre estamos ahí, al pie del cañón…no seré el mejor amigo de muchos pero si soy amigo de todos…

Que viva el chifa, la parrilla, la salchipapa…que vivan mis patas, que vivan por siempre!

viernes, 10 de julio de 2009

Del Cole: PERDONAME CHOCLITO

Estaba viendo el video de mi promoción de un día deportivo allá por el año 1990, cuando estabamos en quinto de media. Es un partido de un combinado de profesores contra la promo. En el mismo video se ve un partido de quinto contra cuarto, pero en fulbito de mujeres.

Durante todo el video -grabado por mi pata Hans- se ven las banderas que creamos para apoyar a nuestros seleccionados y seleccionadas. En todas se ve el número de nuestra promo, XXIX, pero en la más grande de las banderas (la mía, mi sabana, que saqué y pinté con mi compadre) se lee "Promo XXIX, PERDONAME CHOCLITO".

Es tan grande la bandera, que en otra parte del video, subimos a Choclito en ella, y lo elevamos por los aires. Increible ver todo eso, tantos recuerdos y tanta verguenza también! en el buen sentido de la palabra.

Antes de seguir narrando y comentado el contenido de ese video, quiero contar un poco que significa PERDÓNAME CHOCLITO, y por que a mi pata, mi chochera Javier Orrego, le pusimos de chapa, con muchísimo cariño debo decir, Choclito.

En una ocasión que me quedé a dormir en la casa de mi compadre Kike, estabamos como siempre conversando acerca de lo que nos había pasado, lo que habíamos hecho en el cole o fuera de él, y de tantas otras cojudeces. En eso recordamos el retiro espiritual al que habíamos ido en 4to de media. Recordábamos como algunos de nuestros compañeros (hombres y mujeres) lloraban inconsolablemente en las charlas que nos daba Kerigma. Así se llamaba el grupo de jóvenes (unos cinco años mayores que nosotros) que estaban a a cargo del retiro.

La verdad es que no creíamos mucho en esos retiros porque nos pareció en aquel entonces, que no era tanto el amor al chancho sino el amor a los chicharrones. A buen entendedor, pocas palabras. Es más, hasta fundamos el grupo Antikerigma, y el logotipo de esta agrupación también se alcanza a ver en la bandera chocla.

Recordamos entonces un episodio en el cual el hermano mayor de Javier, que era quién daba la charla del perdón o algo asi, dijo sollozando: "Y yo..., quiero ahora..., con todo sinceridad... también pedir perdón... a mi hermano...". Lo miro, y terminó diciendo esta vez mucho más apesumbrado: "PERDONAME CHOLITO". Nos quedamos mirando unos segundos, y dijimos a la vez: "PERDONAME CHOCLITO".

Este hecho no tendría ninguna trascendencia de no ser por este detalle: Un par de semanas antes, en el cumpleaños de Karin, una amiga de la promo, se nos acercó el Chino Lucho (un real personaje pero que no era de la promo, de quien tendré que escribir un par de entradas en este blog) y nos dijo riendo: "Oe, tu pata Choclito está que quiere armar el tono". Nosotros lo miramos, y no nos dió risa. Al contrario, le preguntamos: "¿Choclito?, no tenemos ningún pata Choclito". "Ese pues que esta ahí" nos dijo. "No le dicen acaso choclito".

Y ahi quedó todo. La chapa no progresó como muchas veces pasa, hasta que aquella noche, nos quedamos mirando y dijimos "PERDÓNAME CHOCLITO". Y asi es como nace "Choclito". Que aveces degeneraba en "Choclitoris".

Pronto aca mismo, en este tu blog amigo, colgaré algunos videitos donde se podrá apreciar a la gloriosa bandera Perdóname Choclito, la cual llegó incluso a ser isada en reemplazo del Pabellón Nacional. Hecho en el cual también participo el mismísimo Choclito.

miércoles, 8 de julio de 2009

El Covida

Desde enero de 1984 hasta enero de 1990 viví frente a Risso. No el centro comercial, sino el agrupamiento residencial. En una quinta en la avenida Hipólito Unanue que fue testigo de unos partidazos de fúlbito, de charlas de patas (esa estrella dice.... ¿te acuerdas Lion?), de mi negocio de venta de chicha morada (gracias a lo cual pude comprar mi radio Sanyo), del choque que me di sacando el Toyota contra el VW de mi viejo por ver a mis primas (que estaban recontra buenas). Y tantas cosas más.

Bueno, pero la casa era alquilada y el dueño -amigo de mi viejo- la pidió de regreso desde de haberle tenido en alquiler por más de seis año. Entonces mi papá consiguió una casa en Monterrico. Algunas semanas del verano del 90 las pasé todavía en la quinta, pero de ahí nos tocó mudarnos.


El principal tema que nos preocupaba a todos era la movilidad. Cómo iba a ir y venir del cole (más aún, como bajaría a mi Lince querido durante lo que eran mis últimas vacaciones de escolar). Recuerdo que mi hermano se mandaba unos tremendos jatos desde el Centro de Lima hasta Monterrico-trabajaba en la municipalidad- y yo lo despertaba en su paso por la Av. Canevaro.

La movilidad escogida era "El Covida". Me dejaba a unas 5 cuadras no muy largas de la nueva casa de Monterrico; y en sentido contrario, en pleno corazón de mi zona, a unas dos cuadras de mi colegio, el Maryknoll (sí, el que está frente al Touring).


Hay tantas cosas que recordar. La primera que se me viene a la mente es todo el tiempo que tomaba el viaje. No me imagino ahora en esos trotes de tomar micro, y reconozco como el mejor invento del hombre al automóvil. En condiciones ideales: poco tráfico; un asiento asegurado, si era ventana mejor para apoyar la cabeza; un micro con menos de 20 años de antiguedad; y un chofer recontra avezado tomaba unos 45 minutos. Ojo que estoy hablando de hace casi 20 años atrás.

Pero en condiciones desfavorables: mucho tráfico; parado y con todo tipo de olores y edores; micro recontra antiguo y para rematarla con paro de pormedio (de verdad, ahora están regresando los paros, no? como extraño a... bueno. Casi una hora y media.



Como no recordar al chofer de micro. Con el pantalón a la moda, es decir más abajo de la cadera. Cualquiera diría ¡que sexy!. Claro, si es una chiquilla de buen cuerpo, pero no un tio recontra panzón con media raya afuera. Cada vez que estén con su enamorada, novia o esposa, y les jala el ojo ver a una chica con un jean de esos, traigan a su mente la imagen del chofer de micro.


Pero no cualquier micro, tiene que ser estos destinados a ser camiones. Es decir, la caja de cambios detrás del motor. Pero como no, el ingenio criollo, hizo de estos camiones, micros. Entonces, teniamos a este chofer panzón, con media raya afuera, sentando al costado del motor con la caja de cambios muy detrás de él, la cual lograba mover gracias a una larguísima palanca de cambios.

Esta palanca debía tener, para mayor confort y ergonomía del piloto, una bola de billar. La 8 generalmente, la de color negro. Y si hablamos de confort y ergonomía (concepto bajo el cual las cosas se deben adaptar al cuerpo humano), no puedo dejar de mencionar los pedales de acelerador, freno y embrague. Estos dos últimos de forma cuadrada, algo rectangular en realidad, pero el acelerador era un pie. Sí, la planta del pie en realidad, con sus cinco dedos, siendo el izquierdo el más gordito y grande. Me imagino que esto permitía mejores aceleradas y frenadas (si es que tuvieran frenos, bueno los tenían, si es que funcionaran apropiadamente mejor dicho).


Bueno, en esos micros me movilizaba. Solo, en epoca de vacaciones; y con mi amiga del alma Nair, en epoca de colegio. Me acuerdo que rogabamos que nos recogiera el bendito micro, más aún en época de paro. Veníamos colgados. Debo decir que siempre hice mi mejor esfuerzo por mantener siempre a buen recaudo a mi querida amiga, haciéndola ir delante a la ida, y resguardándola siempre de cualquier "puntero mentiroso" al regreso.


Pero también habían los micros que sí habían sido concebidos para el transporte publico. Con la puerta posterior para la entrada de pasajeros. En uno de estos sucedió una vez que, a punto de cruzar Juan de Arona, en pleno centro de San Isidro, un señor hace su mejor esfuerzo para ingresar al bus y el chofer ya había activado el sistema hidraúlico para cerrar la puerta (sonaba tisssssssssssssss!). El señor se quedo parado, firmemente agarrado a los manubrios exteriores del Covida con la puerta herméticamente cerrada, hasta casi llegar a Ace Home Center. Cuando finalmente paró el bus, y entró el señor, estaba pálido y obviamente despenaido.


En otro episodio parecido, pero en un bus viejo, otra persona corrió para entrar por la puerta posterior, se agarró del manubrio izquierdo con la mano izquierda(gravísimo error cuando el bus va para adelante), de tal manera que el bus avanzó hacia adelante y el pobre señor quedo estampado contra el lateral izquierdo de la puerta posterior. En lo que se está reincorporando, el bus frena, y esta vez se golpea contra el lado derecho de la puerta. Por suerte ya estaba dentro del bus, en las escaleras de subida. Que pena me dio, pero no voy a negar que no me reí. Quién no rie de las caídas. Alcance a oir al señor este. "Dios mio, ¿por qué?" dijo, lamentándose de su mala suerte.