lunes, 12 de abril de 2010

El retorno

Una persona muy sabia me dijo: Ante un evento, no viene directamente el sentimiento. Le antecede el pensamiento, y termina en acciones. Ejemplo: Te equivocaste terriblemente en el trabajo (en peruano: la cagaste). Entonces te sientes recontra mal por ello y comienzas a estresarte, se te afloja el estómago, no quieres comer, o comes demasiado.

Lo ideal, me decía esta persona, es ante el hecho (la cagaste) viene el pensamiento. Si piensas: "LA FREGUÉ, AHORA ME QUEDO SIN CHAMBA" entonces ese pensamiento, tan negativo, traerá consigo sentimientos que te agobiarán y que se manifestarán físicamente en ti y en los que te rodean.

Pero, si piensas: "SÍ, LA FREGUÉ, PERO NUNCA MÁS COMETERÉ EL MISMO ERROR" entonces de inmediato te sentirás aliviado y hasta feliz, de haber fallado, pero con la firme promesa de no fallar nuevamente en lo mismo. Ese pensamiento positivo, que ya te reconfortó, dará pasos a hechos concretos: trabajarás con más ganas, llegarás a casa a abrazar a tu pareja, a tus hijos y/o padres. Te bañarás con más ganas (o simplemente te bañaras si eres medio resina) y comerás más rico (o comerás una ensaladita si lo tuyo es la dieta).

Generalmente, y sin saberlo, ponía yo esto en práctica y recuerdo que por ahí hay una entrada en mi blog al respecto, pero nunca supe -de manera científica si quieres llamarlo- cómo es que se daba todo este proceso. Ahora, debido a algunos problemillas que hubieron a mi alrededor, no pude yo sólo pensar positivamente. Simplemente pensaba que en cualquier momento volverían a pasar. Y sólo Dios sabe si pasarán, pero uno no puede estar pendiente de lo que va a ocurrir el minuto siguiente.

Recuerdo que esta gran persona me dijo: "Acaso crees que por que no comes con ganas, o por que no saboreas tu chifita -que tanto te gusta- el problema que tienes o que te tiene así, va a mejorar? ¿se va a solucinar?. Además ya sabes por que ocurrió y cómo afrontarlo." Ante eso le pregunte: "Entonces, ¿Debo decirle a una persona que llora por que perdió algo, que no lo hago por que ello no le ayudará a recuperarlo?". Me contestó: "Entiendo lo que me dices. Para toda perdida, sea del tipo que sea, existe un periodo de duelo. Luego, se debe recordar el hecho sin dolor, sino en paz, recordando los buenos momentos vividos."

Hay que vivir el presente. El pasado ya pasó y el futuro aún no llega, asi que vivamos cada minuto. No sabía como retomar estos blogs, y bueno, se me ocurrió contar esto que me pasó, y la fortuna que tuve de que el destino puso a esta persona, tan buena, tan sabia, en mi ruta a mi trabajo. Una hora y media con ella me ayudan desde aquel día a vivir cada minuto, cada día, de manera más tranquila. Sin tanto estrés.

3 comentarios:

  1. tuviste suerte Germancillo, tuviste suerte de encontrar a alguien que te ayudara a ver las cosas de manera positiva. Y me alegro por eso. Comparto 100% la opinión de aquella persona. Es una norma en mi propia vida el sonreir incluso frente a la adversidad, pues siempre se aprende algo, incluso de lo malo, y siempre creces como persona.

    No pude evitar sonreir un poco con tu reclamo por no comentar tu post. Sabes que soy tu fan. Y como siempre, este post fue excelente!. Y sí, lo leí ayer, apenas lo publicaste. Pero efectivamente no me dí el tiempo para responder.

    Gracias Germancho, por compartir el secreto de la felicidad con nosotros. Ojalá más personas lo entendieran. No hay cosa más positiva en la vida, que mantenernos positivos. Un beso grande!!

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  2. Celebro tu regreso al blog... aunque no soy tu fan como Cami me alegro por ti... Buen post!!

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  3. amigo Marcel, que te ha pasado? por que el yeso? y Sí eres mi fan solo que te da roche admitirlo., jajaja

    :-)

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