martes, 8 de diciembre de 2009

Tono Chains, parte II

Me llevaron entonces a la cocina me imagino que para tomar un cafe o quizás para comer, lo cual obviamente fue una pésima decisión. Creo que comí un par de las papas que se encontraban en fuentes, listas para ser bañadas por la cremosa salsa a la huancaína, cuando en eso otra crema hizo su aparación...

Mi estómago no aguantó más, y no era para menos: un arrocito con huevo, ese licor de la botella de mi Bella Genio, el Ron de Marcel, las cantidades y cantidades de cerveza. Ya se imaginan qué fue lo que pasó. Me despaché con todo encima de las papas, finamente cortadas. Me levantaron en peso (creo que uno de ellos fue Ivan) y me tiraron de cabeza al water del baño. Ahi me enrosqué en un abrazo sincero, de patas, de amigos íntimos que nos volveriamos los años siguientes, con el sanitario. No recuerdo cuánto tiempo, pero estuve buen rato ahí, arrodillado, sacando lo mejor -y lo peor- desde lo más profundo de mis entrañas. ¡Mierda!, que tal bomba. La única vez que he borrado cassette en mi vida. He tenido buenas bombas después, pero ninguna como esa.

Después me tiré en un mueble mientras el tono se volvía cada vez más... intenso y cariñoso podríamos decir. Me cuentan de un club de cheleros y cheleras, cuya membresia consistía en un buen chape con alguien. Me cuentan que bailaba de un lado a otro hablando cojudeces. Me cuentan que un amigo paleteó (agarró el trasero mejor dicho) a otro en su afán por extender sus caricias hacia esa parte del cuerpo de su pareja. "¡Suave huevón! " le advirtió.

Me levanté a las 4 a.m. Se me fue todita la borrachera cuando vi la hora. Tomé un taxi y me fui volando a mi jato. Al día siguiente mi viejo me preguntó a qué hora había llegado. "Me pasé un poquito" le dije.

¡Que buen tono!, pero como les comento, hay muchas partes del mismo que no recuerdo, o no recuerdo bien. Estaría muy agradecido si pueden ayudarme a refrescar la memoria via comentarios o via email personal. Gracias!

No hay comentarios:

Publicar un comentario