viernes, 20 de noviembre de 2009

"Has a otros lo que quieres que a ti te hagan"

Como era de esperar, los comentarios al post anterior acerca de los peines me han sido desfavorables o talvez no entendieron la escencia de lo narrado. Tomando en cuenta lo comentado, debo decir que ya sé que los peines se compran a 50 centavos en cualquier tienda de la esquina. Ya sé que es difícil conseguir una buena compañera para toda la vida, y muchas personas o terminan solas o mal acompañadas (como muchos creen que es el caso de mi esposa). Estoy de acuerdo completamente con ello, pero esa no es la escencia del post.


La escencia es: "Has a otros lo que quieres que a ti te hagan". Si tú eres cumplido, entonces exige que aquellos que te rodean lo sean contigo. Eso a todo nivel, en casa, en el trabajo, con los amigos, con los hijos, CON LA PAREJA. "Enseña con el ejemplo" también se podría aplicar en este caso.

Ahora, deben haber relaciones perfectas entre padre-hijo, jefe-empleado, esposo-esposa y demás, en donde JAMÁS se dan diferencias. Felicitaciones por ello, pero he visto muchos casos donde lo que parecía ser la perfección, termina siendo la perdición.

Por qué esta tan mal visto que una persona se queje por lo que otros dicen "son tonterias". Es una cuestión de fondo, no de forma. Tus tonterías pueden ser algo muy importante para tu esposa, para tu hijo, para tu amigo y se deben tener en cuenta.

Cuesta tanto ponerte en los pantalones del otro y decir, "caramba, creo que algo de razón tiene en renegar y exigir esas cojudez que esta exigiendo".

Cuando yo escucho renegar a alguien (y vengo de una extensa familia de renegones) le digo, a ver cuéntame. Me cuentan. "Ah carajo, tienes todo el derecho de molestarte!". No digo "pero son tonterias, tranquilo, seguro te hicieron eso sin querer, mejor anda al chinito de la esquina y compra tus peinecitos y deja tranquilos a los que te rodean".

Uno tiene todo el derecho de exigir lo que por mérito le corresponde. Una vez en la farmacia tenia que comprar una pastilla de 10 centavos. Tenía 20 soles y 50 céntimos. "No hay cambio" me dijeron. Le dije "Quedate entonces con los 50 céntimos y dame sólo una".
Me dijeron "No, sale en tira de 10 a 1 sol". Le dije "es para la presión alta, y debo tomarla ahorita o me muero". "No hay cambio me dijeron". Le dije entonces que era su problema no tener cambio, no mio y que debía darme una solución. Entonces llamó al motorizado y él fue a cambiar.

¿Qué debí hacer? Tenía tres farmacias al frente. Las tres me dijeron lo mismo porque están acostumbradas a no dar la atención que como clientes merecemos. Esa misma atención merecemos de todos si es que nosotros somos atentos. Esa es la escencia de mi post anterior. Si no la entienden, bueno pues. Nada más se puede hacer.

Ah! saben como termina la historia de los peines????? Al día siguiente había un baldecito con 6 peines de todos los colores.

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