martes, 4 de agosto de 2009

¿Quién si no tu mismo para quererte? Anímate Chino!

Luego de pasar toda una aventura para sacar la visa el 2003, estaba listo ya para viajar el 2005 a lo que sería mi primer y único concierto de Depeche Mode en EEUU. Después de casi veinte años de ser un fanático de ese grupo, por fin haría realidad uno de mis sueños más anhelados.

Con absoluta emoción seguía día a día las conferencias de prensa del grupo, chateaba con otros fanáticos del mundo y buscaba información acerca de la gira que estaba por llegar a EEUU y que estaba ya dándose en Europa (en lo que quedaba de tiempo, chambeaba). Anunciaron que a aquellos que compraran el disco en su formato digital en iTunes (la tienda de Apple) días antes de su venta oficial, les enviarían a su correo electrónico una clave para tener acceso a la pre-venta de entradas para ciertas ciudades. Las dos de la Florida (Tampa y Ft Lauderdale) estabán dentro de ese grupo.

Asi que ni corto ni perezoso le pedi a Giossy el número de su tarjeta (creo que me dio la de Patrick, su esposo) y compré el album. Con el código ya en mi correo, comenzó la cuenta regresiva para las 11:00 am, hora en la que Teleticket o algo asi, comenzaría a realizar la pre-venta. Todo esto por internet.

Obtuve unos asientos excelentes e imprimí mis tickets. Llegué a casa recontra feliz, y le mostré los tickets. Los miró y sonrió levemente. Era obvio que no le causaba ni una fracción de la alegría que a mí me daba. No quiero pensar tampoco que le disgustaba el hecho de que por fin iría al concierto. Talvez pensaba que cómo era posible que hiciera semejante excursión sólo por un grupo.

Yo sabía que era mi sueño. Que me lo había ganado. No iba a dejar a nadie sin comer, sin estudiar, sin agua o sin luz. Y eso le dije. Como siempre, me entendió y estoy seguro que se alegró por mí. Y aunque no lo hubiera hecho, YO era feliz conmigo mismo y nadie me iba a quitar mi bien ganada felicidad. Me sentía orgulloso y sentía admiración por mí. Por hacer realidad un sueño sin hacerlo a costa del sufrimiento de otros.

Y es que a la hora de la hora, la persona más indicada para quererte, para engreirte, para hacerte sentir bien, es UNO MISMO. Claro que me daba pena dejar por una semana a mi china, a mi Germancito, a mi chifita, pero debía hacerlo. Por que lo merecía. Y gracias a Dios ella comprendió y fue feliz por mí, lo que me hizo aún más feliz.

Este fin de semana es el reencuentro del colegio y sé de algunos amigos y amigas que no irán por quedarse en casa con la familia, con la pareja, con los hijos, muchos de estos bebitos de meses aún. Pero yo les sugeriría que se animen, que se den un tiempito y vayan. Si pueden dejar al bebe con alguien de confianza, excelente. ¿No harían ustedes eso por sus bebes? No les dirían "Anda hijto a tu reencuentro de bebés, diviértete. Te lo mereces por ser tan bueno conmigo, además vas a regresar aún más feliz, a darme más felicidad".

En el caso de las parejas, yo digo esto: Un refrán dice "No hagas a otros lo que no quieres que te hagan". Bueno, yo lo aplico al contrario: "Has a otros lo que quisieras que hagan contigo". Como le dije a ella con referencia a mi viaje al concierto: "¿Tú crees que si estuvieras a punto de realizar un sueño, yo te pondría cara indiferente, o no te apoyaría?". Si uno pondría mala cara a la pareja por ir a un reencuentro, entonces bien merecido tendrán la mala cara el sábado si se animan a ir.

Ojo que no he dado ningún nombre, pero uno de ellos comienza con A y termina con O. Ahora, si no tienes las 75 lucas para la entrada esa es otra cosa. Caballero nomás, a ver Risas en América.

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