jueves, 25 de junio de 2009

Esto es REAL. Nadie me lo ha contado.

Hace más de 23 años, cuando estaba en 3ro de media, mi papá comenzó a bajar de peso de manera sostenida. Eso nada más, no tenía ningún sintoma. Comía bien, dormía bien, y su estado de ánimo y salud era el mismo. Él siempre ha sido disciplinado y nunca de excesos, además de hacer caminatas o bicicleta todos los días (a no ser que haga mucho frio, el cual detesta).

Como tenía un gran amigo en el seguro, pudo hacerse todos los análisis disponibles para ese entonces. Incluso una serie de pruebas que incluían aparatos modernos (probablemente tomagrafías o resonancias en su primera etapa). Al final le dijeron: "Doctor, usted no tiene nada. Esta perfectamente saludable", y le dieron una bolsita con diazepam. Nunca los tomó, porque no sentía ni depresiones ni angustias.

Antes de comenzar todas estas pruebas que menciono, mi mamá le había sugerido que visitaran a una parapsicóloga (asi se refería ella a esta señora, mi hermana decia "bruja con título") que conocía en Chorrillos. Mi papá, incrédulo, no se negó tajantemente pero le dijo que esperaría a hacerse todos los exámenes que los médicos le pidieran.

Ante los resultados médicos, todos de ellos negativos, mi papá aceptó la propuesta de mi mamá y fueron a visitar a la señora de Chorrillos. Les tocó su turno y se sentaron. La señora tiró las cartas a la mesa y fue muy categórica al decir: "Brujeria!". Continuó diciéndole: "Usted tiene un alto cargo acá. Lo veo entre campos, entre sembrios. Pero a usted le han hecho mucho daño. Con urgencia necesita un curandero."

Mi papá era en ese entonces Vocal Supremo del Tribunal Agrario. El equivalente a la Corte Suprema en temas agrarios, de ahí que tanto la mención a un alto cargo y a campos y sembrios los dejó helados a mis papás.

¿Le duele su rodilla derecha? le preguntó a mi viejo. El le contestó que no. "Cuide esa pierna" le dijo. ¿Usted puede curarme? le preguntó mi papá. Ella le dijo que no. Que en ese momento ella estaba siendo atacada por un brujo malero y que tenia que ir al norte del país a darse un baño de energía positiva.

Entonces mi papá recordó que muchísimos años atrás a su hermano mayor, mi tio Germán, le habían también hecho daño y que un señor de Chachapoyas le había sanado. Le comentó esto a la señora y ella volvió a tirar las cartas. "Es un hombre de éxito. Vaya usted con él" le dijo.

Asi que mi papá decidió preparar su viaje a Chachapoyas.

Continuará...

1 comentario:

  1. y cuando continuara ??????? pronto espero aunque me se la historia ... pero igual quiere leerlo

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