viernes, 29 de mayo de 2009

Del Cole: Las amistades

Para mí, la mejor época de mi vida ha sido el colegio. No tengo casi ningún recuerdo de los primeros cuatro grados de primaria. Los hice en Trujillo en una GUE (Gran Unidad Escolar), de ahi, el año 84 toda la familia se mudó a Lima. No hubo cupo para hacer 5to grado en el Maryknoll, asi que lo hice en otro colegio, del cual he bloqueado cualquier recuerdo.

Al año siguiente, postulé junto con dos personajes de la calle Garcilazo de La Vega en Lince: Pepe Lucho y Ángel. De ellos me acuerdo muy poco; eso sí, a Pepe Lucho le soplé en varias ocasiones el examen, y de Ángel, que era español y jugaba muy bien al fútbol.

Ya en el cole durante mis primeros días, recuerdo claramente que fueron Ivan Olaguibel, Beto Herrera y Koki Arnao los primeros con quienes cruce palabras. El inglés fue terrible los primeros meses como lo comento en otra entrada de este blog, pero pude hacer amistades rápidamente.

La primera invitación a almorzar y jugar toda la tarde me la hizo mi pata Guillermo Amésquita, "El Mosca". Le pusimos esa chapa (no me acuerdo en realidad si ya la tenía) porque era IMPOSIBLE atraparlo cuando jugabamos en el patio o en el auditorio del correo. Cuando pensabamos que ya le íbamos a poner la mano y decir "chapado", el hacía un quiebre digno de Maradona y se escapaba. En ese entonces ya tocaba el piano maravillosamente bien, y por eso nació en mí la afición por tocar, claro que ni en 1000 años iba a hacerlo tan bien como él.

Un día estaba con mi viejo en el carro por Joaquín Bernal, cuando veo en una parte del parque a unos compañeros del colegio jugando fulbito. Recuerdo a Kike Mendoza, Rubén Rojas y Javier León, pero seguramente habían algunos más. Le pedí a mi papá que detuviera el carro y bajé a jugar con ellos. La pasé excelente. A pesar de la lluvia y del lodazal en que se convirtió el césped, fue una fecha que siempre recordaré con mucha alegría y nostalgía.

En 5to de media, el año 90, toda la familia se mudó para Monterrico, después de haber vivido en Lince casi 6 años. Era verano y estabamos de vacaciones. Habían llegado mis primos de Trujillo y Tarapoto asi que era fácil armar sus pichangitas de fútbol, las cuales me imagino no serían muy bien vistas en el nuevo "barrio" al cual nos habíamos mudado.

Resulta que en una de esas jugadas, la pelota sale disparada y cruza hacia el jardín de la casa del frente (en realidad de la esquina del costado). Fui a recogerla, me agaché y grande fue mi sorpresa cuando me levanté y vi a Nair Trejo. "Hola" me dijo, y yo le dije "Hola Naysha, cómo estás". Nair vivía (y vive aún) en esa casa.

Para mí fue una bendición tener a Naysha tan cerca, ya que íbamos y regresabamos del colegio juntos en el COVIDA. ¡Maldito micro! cuántas veces nos hizo corretearlo. También me despertaba de lunes a viernes ya que la ventana de mi cuarto daba a la calle, y escucha "Germán, Germán!". Entonces salía yo y le pedía si por favor podía ir a comprarme un par de pancitos a la panadería. ¡Que rico francés el que vendían ahí".
En las tardes nos juntabamos para hacer las tareas; bueno, en realidad ella hacía las suyas, yo nunca hice las mías. Recuerdo que me obligaba -sí, OBLIGABA- a comer frutas que me las ofrecía muchas veces después de haber almorzado juntos. '
En las noches, nos sentabamos en la puerta de su casa a conversar de lo que nos había pasado en el colegio. A veces ya no conversabamos nada, solo contabamos las hormiguitas que caminaban por su jardin.

Estos son solo algunos de mis amigos de colegio. De la mejor época de mi vida atesoro a los mejores amigos de mi vida. Muchas veces uno deja de ver a estas grandes amistades de colegio durante años de años: A Lion le perdimos el rastro durante más de 10 años, a Nair igual. A Koki Arnao desde que salimos del cole no lo vimos, Beto Herrera fue a los Estados Unidos, y todos sabemos de la temprana partida de Iván.

Sin embargo, cuando me reencontré con Lion para su matrimonio; con Naysha para almorzar en su casa; con Koki y El Mosca para una pichanguita en San Borja fue como si no hubieran pasado tantos años, fue como si recién hace unos días hubiéramos salido del colegio. Bueno, a Koki nunca más le dijimos "Larra" que era su chapa de cole, esa es la única diferencia.

Hay también los que nunca dejamos de vernos y hemos pasado tantísimas cosas juntos: La Iguana, el Pez, Micky, Tacus, y tantos más, pero ya hablaré de ellos en otra entrada de este Tu Blog Amigo: singamapa.blogspot.com



3 comentarios:

  1. Germán, que lindos recuerdos, como olvidar, eras tan flaquito y te enojabas de todo, que si te insistía para que comas fruta, o te tomes otro vaso de limonada, o si había que estudiar y no querías. Me acuerdo que cuando hacía frió me prestabas una casaca de algodón de color amarillo y fucsia, parece medio rara la combinación, pero era muy linda.

    Me acuerdo de tu tía de Tarapoto, que en pleno Casuarinas le gritaba a los carros que pasaban "Oye tu, guapo (o algún otro apelativo que hoy no recuerdo), me quieres conocer", jajajajajaa, era muy graciosa y súper divertida, tu te enojabas con ella (para variar) porque hacía escándalo y yo me reía demasiado con toda la escena.

    Recuerdo que una vez sacaste el auto de tu papá y me dijiste para dar una vuelta, los dos de 15 años en el carro robado a tu papá. Por esas épocas Monterrico tenía lugares donde aun no había casas o edificios y estaban libres, y fue por ahí que fuimos y nos pegamos un susto terrible, por avanzar rapidito y haciendo ruido con las llantas (a Germán le encantaba hacer eso), casi nos caímos a un sardinel, (estaba oscureciendo y casi no se veía nada), no se como lograste frenar y evitar que caigamos en el, retrocediste y en silencio regresamos a devolver el auto a su lugar, con miedo, pero con una gran anécdota que contar.

    Recuerdo también que volvimos solos de un retiro, un domingo, era de noche. A nuestros demás compañeros de promoción los fueron a recoger sus papás, a ti y a mi no. Los dos caminamos hasta el paradero del Covida en la Av. Arenales y pensábamos o al menos yo, que si bien nuestra familia no fue a esperarnos al colegio, no estábamos solos, estábamos los dos, nos acompañábamos y era suficiente.

    Recuerdos como estos son los que me hacen sentir muy feliz de haberte conocido y conocido a tantas personas especiales y espectaculares en el colegio y en la vida.

    Tu amistad me hace sonreír y cada vez que puedo reviso tu blog para ver si hay una nueva entrada. No dejes de escribir.

    Nair.

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  2. Esa es mi amiga Nair. ¿Qué más puedo decir?

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  3. HERMOSO!!!! no hay mas palabras para esto!! no sólo tu blog, sino el comentario de Nair. HERMOSO!!

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