martes, 21 de abril de 2009

Mi papá


Tantísimas cualidades admiro en mi papá que comenzaré con la más conocida y reconocida por todos los que le rodean: La Honestidad.

Mi papá es la persona más honesta del mundo. Ha llegado a lo más alto en su carrera: Vocal Supremo. Comenzó de juez, impartiendo justicia en las localidades más alejadas de las serranías del Perú.

Había una orden, casi un mandamiento en casa: "No recibir ningún presente de nadie". Llegaban costales de arroz, de azúcar, de cualquier cosa. También llegaban animales de corral (a veces vivos, a veces muertos) y NUNCA recibimos nada.

Cuando a Pablo y Silvia -los vecinos de en frente- les regalaron sendas bicicletas, mi papá nos compró una sola a mi hermana Kathilú. No era nueva, pero sí estaba recién arregladita. Me acuerdo, y me acordaré toda mi vida, que cuando le pregunté: Papá, ¿Por que no nos has comprado una nueva y una para cada uno?, me contesto: "Hijito, porque soy honesto y esto es para lo que me alcanza".

Hacen tantas bromas acerca de abogados; esta tan mal visto el Poder Judicial, y yo siempre dije, digo y diré con el pecho hinchado de orgullo, que mi viejo SIEMPRE ha sido y es la persona más honesta del mundo. ¿Y saben qué es lo mejor? Toda su familia, sus colegas, sus defendidos lo saben.

El Perú, con cinco profesionales como mi viejo, saldría adelante. Que Perú, ¡El mundo!. Le han ofrecido puestos muy importantes, pero él ahora prefiere vivir tranquilo: entre Lima en verano y su adorada tierra, Moyobamba en invierno. Haciendo su bicicleta en las mañanas; leyendo el periódico y llenando su crucigrama; renegando de su carro (Susuki Baleno 1997: "La niña bonita" , ya les contaré después) y estando siempre disponible para todo (desde un pedido de mi mamá "Papo, no funciona el caño del baño de visitas", hasta un consejo para uno de sus hijos).

Bueno, esta es sólo una de la cualidades que hace que adore a mi papá. Ya tendré tiempo para todas las demás, y esperen que llegue a mi viejita, quien no acepta un NO por respuesta. Si se le mete en la cabeza que Benedicto venga a bendecir la casa, les aseguro que lo lograría.
Ella es el motivo del nombre del blog ("Preguntando se llega a Roma"). Bueno, en realidad su mamá, mi abuelita. Pero ya habrá tiempo para ella también.

1 comentario:

  1. Ah, los padres! Qué valiosa cualidad: la honestidad. Me alegra tanto que quieras mucho a tu viejo y que lo admires hasta ahora. Dicen que para un niño un padre es un super héroe, pero que va bajando de categoría conforme el hijo envejece. Personalmente, mi viejo fue y seguirá siendo mi héroe, un Superman precisamente, ya que se fue al cielo.

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