martes, 8 de diciembre de 2009

El Tono Chains

Viendo con muchísima nostalgía tantas fotos del cole en el facebook, no puedo dejar de recordar el famoso Tono Chains. Y es que si algo célebre ocurrió en nuestra época escolar, es ese tonazo. Asi que, a mis compañeros del Maryknoll, hombres y mujeres del Perú, les pido que contribuyan con este post.

El lugar: la casa de MT. en la Avenida Canadá. Una casa grande, con un jardín exterior e interior, una sala grande y una cocina amplia (entraré en detalle a esta parte de la casa más adelante).
El día: fines de Diciembre del 90, después de la Graduación, a la cual no fui porque estaba castigado. Un par de semanas antes me habían "retirado" del colegio por un incidente menor. Además sería un espectador más, como lo fueron mis compañeros que también fueron "invitados" al retiro. Fe de ello, son las fotos que estan circulando por el facebook.

Bueno pues. Yo me moría por ir a ese tono, y es que ya desde tercero, siempre teníamos o reuniones o tonos de la promo. Gracias a los retiros de 3ro y 4to de media como que hubo más unión ("¿Qué pasa con mi promo?" -Braulito al ver que la gente no se abría en la primera noche del retiro. "Faaannnny te quieeeeero". "Yoooo tammmmbién Ceciiiiiiilia" - desgarrador diálogo entre dos amigas en uno de los momentos cumbres del mismo retiro).

El asunto es que estaba castigado. Y fue el peor castigo que mi papá me pudo dar: quitarme la palabra. Entonces todo el día estuve ayudándole a construir un cuarto en la azotea donde mi hermano y yo dormiríamos. A eso de las cinco de la tarde le pregunté si podía ir a una fiesta. Le juré que regresaría a las 12am. Y mi papá, lo máximo, aceptó.

Para esto ya había lavado el día anterior mi jean. Con la tabla esa que se ponía debajo de las piernas, y dándole con la escobilla con fuerza por encima de la rodilla de tal manera que esa zona quedaba blancota!!!. Hasta ahora, el olor a detergente trae muchísimos recuerdos de los previos a un tono o una reunión. Es más, tengo a mi lado una taza repleta de Ace Bebé.

A eso de las... no me acuerdo bien realmente, pero llegó el Chino Tsui. Me freí un huevito y lo comí con arroz. Creo que el chino no quiso. Y partimos hacia la casa de Martín. Ni bien llegué, el flaco Heraldo, me dio de beber de una botella parecida a la de Mi Bella Genio, solo que en su interior había un trago recontra fuertazo. De ahi, con Marcel Navarro, Marquito Velezmoro y me imagino que mi compadre y Micky, fuimos a la vuelta de la casa a tomar una chata de ron (fina cortesía de Marcial).

De ahi, siguieron cantidades y cantidades y cantidades de cerveza. Llegó un momento en que ya. Borré cassette. No me acuerdo más que flashes. Caras que se acercaban a la mía y me preguntaban cómo estaba, o me decián como estaba (osea, disculpen, hasta la huevas!!). En esos flashes recuerdo haber ido a la cocina.
Ahi, estaba la mamá de Martín y amigos y amigas de la promo (si alguien lee esto y estaba en la cocina, porfavor, MENSAJE PRIVADO, privado eh! para contarme más detalles) al rededor de la mesa conversando. La señora estaba licuando la salsa huancaína (queso, galleta, aceite, que más???) y las papas ya estaban servidas.

AVISO IMPORTANTÍSIMO: SI ERES TAN SOLO UN POQUITO ASQUIENTO O ASQUIENTA NO SEGUIR LEYENDO. ESTAS ADVERTIDO (A).

Continuará....

Tono Chains, parte II

Me llevaron entonces a la cocina me imagino que para tomar un cafe o quizás para comer, lo cual obviamente fue una pésima decisión. Creo que comí un par de las papas que se encontraban en fuentes, listas para ser bañadas por la cremosa salsa a la huancaína, cuando en eso otra crema hizo su aparación...

Mi estómago no aguantó más, y no era para menos: un arrocito con huevo, ese licor de la botella de mi Bella Genio, el Ron de Marcel, las cantidades y cantidades de cerveza. Ya se imaginan qué fue lo que pasó. Me despaché con todo encima de las papas, finamente cortadas. Me levantaron en peso (creo que uno de ellos fue Ivan) y me tiraron de cabeza al water del baño. Ahi me enrosqué en un abrazo sincero, de patas, de amigos íntimos que nos volveriamos los años siguientes, con el sanitario. No recuerdo cuánto tiempo, pero estuve buen rato ahí, arrodillado, sacando lo mejor -y lo peor- desde lo más profundo de mis entrañas. ¡Mierda!, que tal bomba. La única vez que he borrado cassette en mi vida. He tenido buenas bombas después, pero ninguna como esa.

Después me tiré en un mueble mientras el tono se volvía cada vez más... intenso y cariñoso podríamos decir. Me cuentan de un club de cheleros y cheleras, cuya membresia consistía en un buen chape con alguien. Me cuentan que bailaba de un lado a otro hablando cojudeces. Me cuentan que un amigo paleteó (agarró el trasero mejor dicho) a otro en su afán por extender sus caricias hacia esa parte del cuerpo de su pareja. "¡Suave huevón! " le advirtió.

Me levanté a las 4 a.m. Se me fue todita la borrachera cuando vi la hora. Tomé un taxi y me fui volando a mi jato. Al día siguiente mi viejo me preguntó a qué hora había llegado. "Me pasé un poquito" le dije.

¡Que buen tono!, pero como les comento, hay muchas partes del mismo que no recuerdo, o no recuerdo bien. Estaría muy agradecido si pueden ayudarme a refrescar la memoria via comentarios o via email personal. Gracias!

Su primer tono

Hoy llevé y recogí a mi hijo de su primer tono. Como soy también su profesor, estuve al tanto de esta fiesta hace una par de semanas. En realidad, no es el primer tono, sino el segundo. Al primero, mi Germancho decidió no ir.

Para éste, ya desde ayer había escogido su ropa, y decidió pedirme alguna lección rápida de baile. JAJAJA, !A qué palo te arrimas! le dije, pero le comenté aquello que me dijeron hace muchísimos años, no sé quién, talvez mi amigo Huaco Gordo (que tal cabezota y carota la del amigo este): Rock: te mueves como quieres, no hay pasos. Merengue: adelante tres pasitos, atrás otros tres.

El tono era de seis a diez de la noche. Desde que regresamos del cole hoy (donde el es alumno y yo profesor) ya estaba medio nervioso. Quedó con dos amigos en que después de recogerles se quedarían en la casa de uno ellos. Uno lo de tres es mi sobrino, tonerito dicho sea de paso. Un duchazo (él, no yo) y ya estaba listo para irlo a dejar.

A las 9:50 pm. llegué a recogerlos. La casa increíble, un toldo negro al costado de la piscina, sanguchitos por todo lado, bebidas y todos mis alumnos de 5to grado de primaria toneando, saltando sin parar. ¡Que nostalgia la que sentí!, recorde los tonos míos (por eso he comenzado a postear el más célebre de todos: el tono Chains) y los preparativos y el rochesazo para sacar a bailar a una chica, lo cual me lleva a la pregunta de rigor que hice primero a uno de los amigos de mi hijo:

¿Y Gabo, qué tal, has bailado? le pregunté. ¡Uff tío, saqué a .... ! (no pongo el nombre de la fémina por obvias razones). ¡Excelente! le dije. "Después he bailado 6 veces más" concluyó. ¿Y tu sobrino? le pregunté a mi sobrinito. !Pucha tío, yo he bailado 23 veces! me contestó. Tonero. Definitivamente tonero, pero parece que no muy entonado al cantar, porque una de sus amiguitas le dijo "¡entonas horrible, pero bailas bien!". Jajaja, que buena!.

Sale mi Germancho, todo grandote (casi de mi tamaño a sus 12 años) y de arranque me dice "Ya sé. Con quiénes he bailado.". Me moría por saber eso, pero me hice el desinteresado: "Nada que ver, si la has pasado mostro eso no interesa". Y continué: "¿Pero has bailado, no?". "Sí, unas 7 veces" me contestó y luego subimos al carro.

Les puse Sorry de Madonna y les pregunté si habían toneado esa canción. Me dijeron que no y que habían puesto merengue. "Nuestra meta es sacar diez chicas en el siguiente tono" dijeron. Obviamente no el noterazo de mi sobrino. El se ha trazado la valla un poco más alta: TODAS.

Germancho ha ofrecido darme más detalles hoy, cuando regrese de la casa de Gabo. Hasta Entonces.

Una Flor

Un tipo muy adinerado se había enamorado perdídamente de la joven que trabajaba en su casa. Ella no le hacia caso, y él ya no sabía qué hacer. Hasta que un día, después de tanto decirle "Pídeme lo que quieras, lo que sea, te lo daré". Ella le dice "Ya pues joven, quiero una Flor".
El quedó maravillado y aún más enamorado. Esa jovencita podía haberle pedido cualquier cosa, y él, lo hubiera conseguido, pero "Que increíble!"dijo. "Puedes pedirme lo que quieras, y sin embargo, eres sencilla y grande a la vez y me pides solo una Flor".
"Sí joven." dijo ella, y continuó "Una Flord Explorer nuevita, nuevita".

Ta bueno, ¿O no?.

Fina cortesia de Charito Chipoco...De lo bueno, poco (Pero a cada rato).

miércoles, 25 de noviembre de 2009

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The Shield
Life in Mars

pero sobretodo
BOSTON LEGAL

viernes, 20 de noviembre de 2009

"Has a otros lo que quieres que a ti te hagan"

Como era de esperar, los comentarios al post anterior acerca de los peines me han sido desfavorables o talvez no entendieron la escencia de lo narrado. Tomando en cuenta lo comentado, debo decir que ya sé que los peines se compran a 50 centavos en cualquier tienda de la esquina. Ya sé que es difícil conseguir una buena compañera para toda la vida, y muchas personas o terminan solas o mal acompañadas (como muchos creen que es el caso de mi esposa). Estoy de acuerdo completamente con ello, pero esa no es la escencia del post.


La escencia es: "Has a otros lo que quieres que a ti te hagan". Si tú eres cumplido, entonces exige que aquellos que te rodean lo sean contigo. Eso a todo nivel, en casa, en el trabajo, con los amigos, con los hijos, CON LA PAREJA. "Enseña con el ejemplo" también se podría aplicar en este caso.

Ahora, deben haber relaciones perfectas entre padre-hijo, jefe-empleado, esposo-esposa y demás, en donde JAMÁS se dan diferencias. Felicitaciones por ello, pero he visto muchos casos donde lo que parecía ser la perfección, termina siendo la perdición.

Por qué esta tan mal visto que una persona se queje por lo que otros dicen "son tonterias". Es una cuestión de fondo, no de forma. Tus tonterías pueden ser algo muy importante para tu esposa, para tu hijo, para tu amigo y se deben tener en cuenta.

Cuesta tanto ponerte en los pantalones del otro y decir, "caramba, creo que algo de razón tiene en renegar y exigir esas cojudez que esta exigiendo".

Cuando yo escucho renegar a alguien (y vengo de una extensa familia de renegones) le digo, a ver cuéntame. Me cuentan. "Ah carajo, tienes todo el derecho de molestarte!". No digo "pero son tonterias, tranquilo, seguro te hicieron eso sin querer, mejor anda al chinito de la esquina y compra tus peinecitos y deja tranquilos a los que te rodean".

Uno tiene todo el derecho de exigir lo que por mérito le corresponde. Una vez en la farmacia tenia que comprar una pastilla de 10 centavos. Tenía 20 soles y 50 céntimos. "No hay cambio" me dijeron. Le dije "Quedate entonces con los 50 céntimos y dame sólo una".
Me dijeron "No, sale en tira de 10 a 1 sol". Le dije "es para la presión alta, y debo tomarla ahorita o me muero". "No hay cambio me dijeron". Le dije entonces que era su problema no tener cambio, no mio y que debía darme una solución. Entonces llamó al motorizado y él fue a cambiar.

¿Qué debí hacer? Tenía tres farmacias al frente. Las tres me dijeron lo mismo porque están acostumbradas a no dar la atención que como clientes merecemos. Esa misma atención merecemos de todos si es que nosotros somos atentos. Esa es la escencia de mi post anterior. Si no la entienden, bueno pues. Nada más se puede hacer.

Ah! saben como termina la historia de los peines????? Al día siguiente había un baldecito con 6 peines de todos los colores.

sábado, 7 de noviembre de 2009

¡Tanta cosa por un peine!

Siempre recuerdo cuando mi papá renegaba (y reniega) por lo que aparentemente son cosas simples, cojudeces mejor dicho. La primera: cuando no había servelleta de tela en la mesa. "Blanquearán mis barbas" decía. Recién en ese momento le daban una, con el consiguiente fastidio de mi mamá o de alguno de nosotros que pensaba: "tanta vaina solo por una servilleta, caramba". Mi mamá en una época decidió hacer ella misma sus servilletas de papel: cortó en cuadraditos ese papel marrón con el que envolvían las cosas que comprabas, creo que le llamaban o llaman papel de despacho. El hecho es que lo puso dentro de un vaso en el centro de la mesa y mi papá, al utilizar las nuevas servilletas por primera vez, dijo "vieja, estas servilletas me hacen dolor los bigotes".

Otra cosa que le hace renegar mucho, es que no dejen la puerta de los baños cerrada. Y no me refiero sólo cuando ya se usó, sino cuando se está usando. No sé si es norma general, pero mi mamá y mis hermanas no cierran con llave el baño cuando lo están usando. Mi vieja incluso deja la puerta entreabierta. Una de mi hermanas simplemente ya no tiene puerta en el baño de su dormitorio. Es que es su casa, y ella puede sacar todas las puertas si quiere. Y es por esto mismo que pienso que si mi papá, con la gentileza que le caracteriza, pide que se cierren las puertas, entonces deberían cerrarse. Él es el dueño de la casa, junto con mi mamá, y lo que dice debería hacerse, aunque parezca una exageración. Decir "tanta vaina por una puerta abierta" es, para mí, una falta de respeto y consideración.

Desde que me casé, he comprendido muchísimo más a mi papá, y le he querido aún más de lo muchísimo que ya le quiero. Hace un par de meses (digamos medio año) compré en la tienda del chinito de San Luis, tres peines. No esos típicos peines negritos flaquitos de bolsillo, sino unos mas gorditos, curveados, con las cerdas plásticas más separadas. Los tres los puse juntos en el baño verde (el que usamos los Tejada Lam) y pedí que por favor si alguien sacaba uno, lo dejara en su sitio para peinarme todas las mañanas.

Compré tres en mi esperanza de que, bueno pues, si se perdía uno, quedaban dos. Si se perdían dos, quedaba uno. Encontraba los peines en lugares que iban desde la comoda de Lucianita, hasta el mueble cerca a donde dejamos las llaves en la cocina, pasando por la lavandería, el baño de servicio, etc. etc. etc. Al recogerlos de esos sitios, y especialmente si estaban el resto de habitantes de la casa (vivo con mis suegros como muchos deben saber) decía en voz alta: "parece que hay fiesta de peines porque no he encontrado ninguno".

Si estoy con el pelo corto, normal, me peino con mis manos. Pero si esta un poco crecido, entonces no me queda más que usar un peine. Casi nunca (o mejor dicho nunca últimamente) encontraba uno de los benditos peines que compré en la tienda del chino de San Luis (chino que comenzó recontra parco y malagracia, pero que ahora esta recontra criollo, creo que gracias a la choclona que atiende con él y que creo ya le esta dando curso).

Bueno entonces no aguanté, renegé y renegé y se acerca mi esposa a darme un peine. Ahi me di cuenta que ella -casi siempre- había sido la que agarraba los benditos peines y no los ponía en su sitio. Es más, en esta útima ocasión ella había sacado el veintiúnico peine que rescaté y que escondí arriba del espejo del baño. O sea, había descubierto el escondite, se había hecho del peine, y lo había dejado en la cómoda de la bebe.

Si las mujeres (no todas por supuesto, pero casi todas) tienen el recurso de llorar cuando en una discusión las cosas se ponen calientes, la embarazada (pero ella sí con motivos plenamente justificados) apela a sus cambios de humor propios de su estado de gravidez, las madres tienen el recurso de "Es que lo hice por la bebé", "Fue para peinar a la bebé" es lo que me dijo. O sea, debo entender que Lucianita, nuestra bebita de casi 3 años, le dijo "Mamita, peíname pero no dejes el peine en el baño verde porque quiero que a papito le entre el indio y se moleste y reniege y comience mal su día". Si es asi, pucha, pobre del que será el novio de mi hija.

Y precisamente eso pasó, me enfurecí. Y me enfurecí porque yo hace muchísimo tiempo que cumplo con mi compromiso de no dejar tirada mi ropa, sea limpia (o sea, que voy a volver a usar) o sucia. La doblo y la guardo o la pongo bien doblada sobre la cama, o si esta sucia va al cesto que tenemos para tal fin. Tanta molestia es llevar un peine que pesará unos 20 gramos, de vuelta a su sitio. Procedí entonces a botar toda la ropa sucia del sesto y a esparcirla por todo nuestro cuarto, no sin lanzar antes algunos objetos por los aires.

Estoy seguro que muchas personas que leen esto dirán, como lo dijo ella: "Tanta cosa por un peine". Pero no es el peine, es el pedido que hice y en el cual se surraron. Es el hecho de no cumplir un compromiso cuando yo SÍ cumplí el mio. Son los recuerdos de mi viejito lindo haciéndose doler sus bigotes con ese papel marrón horrible y duro.

Hay un dicho que dice "No hagas a otros lo que no quieres que te hagan a ti". Yo lo digo al revés: "HAS a otros lo que quieres que te hagan a TI". Si yo cumplo con mi parte, pues entonces exigo que cumplan conmigo. Yo SÍ espero que las personas a las que cumplo y hago atenciones, lo hagan conmigo, y no como decía mi sabia madre: "se surren en la noticia".

Sorry viejito por haber pensado en algunas ocasiones "que pesado, que se paré a sacar su servilleta" o "ya no reniegues, y cierra tu la puerta". Bien me decías "hijito, cuando seas padre y tengas tu hogar, entenderás". ¡Cuánta razón tenías!

Te adoro papá.

NOTA DEL AUTOR:
EStoy seguro que como Camila en su comentario, todos dirán "Ay Germán, no seas malo con tu chinita, pobrecita, ella seguro no lo hace por molestar". Son ya 13 años que yo soy siempre el malo de la pelicula, soy yo el histérico, soy yo el impaciente, soy yo el fregado. Eso pasa probablemente por exigir que se me trate como yo trato, o por ser una persona con carácter. Igual, ya estoy acostumbrado. De verdad pobre ella que no tuvo suerte al conseguir un mejor esposo.

En 13 años casi nunca nadie me ha dicho "Germán, tienes razón. Yo he pasado por lo mismo y es justo que te molestes y mejor aún que lo hagas notar". Como menciono, yo pensaba igual cuando mi papá renegaba y ahora tanta razón le doy.

Curiosamente las pocas personas que me han dado la razón en pequeñas situaciones como éstas, son aquellas que también son las "malas de la pelicula" o las dominantes o las que deciden. Cuán equivocados podemos estar cuando de parejas se trata. Lo que vemos, no necesariamente lo es en realidad.

Porseacaso, lo del peine ha sido hace 4 días, ya estoy bastante calmado y ademas ya taladré la pared para amarrar otro peine y esperar que no lo saquen. No es mi intención que se rían con este post, si no que se den cuenta que las personas renegonas, histéricas, exigentes lo son por algo.

Si hubiera redactado este post con toda la cólera encima, tengan por seguro que el INTERNET se hubiera colgado por sobre-saturación JAJAJAJA

PAZ Y AMOR PARA TODOS!. Como diría mi compadre: "Say No More".

martes, 13 de octubre de 2009

Una pasión compartida: Depeche Mode

Casi la 1 de la mañana del Martes 13 de Octubre de 2009. Hoy, en unas horas, tendrá lugar el concierto de Depeche Mode. Mi grupo favorito. Quién de mis amigos no lo sabe.

Ayer -bueno, ya sería anteayer- fui al hotel donde se hospedan. Fui con mi hijo. Hoy fui al lugar donde será el concierto. Fui con mi hijo. Hace unas horas, estuve nuevamente en el hotel, y fui con mi hijo.

Cuando nace un bebe, lo primero que la gente hace es buscarle el parecido al papá o a la mamá. Cada quien tira para su lado. Después del típico: "¡Ay, pero si es blanquito!", viene el "Pero si es igualito al papá". Hoy es para mí una de las noches más felices de mi vida, porque mi hijo (que es achinadito como su mamita) se parece a mí, pero en mi pasión por DM. Una pasión que comenzó cuando yo tenía la edad que él tiene. No saben lo feliz que he sido de verle la emoción cuando llegaron los Depeche y corrimos detrás de la van que los traía. O en el carro cuando a todo volumen, venía moviendo su cabeza (discretamente por que es medio timidón) al ritmo de las canciones.

Los Depeche entraron rápidamente como es obvio. Además hay que sumarle que no son para nada peliculeros y son ingleses. Muy parcos, muy ensimismados. Sin embargo quedé gratamente sorprendido por el empresario que ha logrado el sueño de muchos realidad, el Sr. Alberto Menacho. Improviso una pequeña rueda de prensa con los que realmente merecemos la información: los fans. Contesto todas y cada una de las preguntas y disculpó a los DM por no habernos hecho alguna gracia (Bien que la harán en un par de horas, no se preocupen).

Si bien mi Germancito y yo sólamente vinos un toque a los Depeche, el gesto de Alberto nos dejo bastante satisfechos, casi como si hubieramos cruzado algunas palabras con el grupo. Regresamos muy contentos a contarle a la china (mi esposa y su madre) lo ocurrido. Ahora yo no puedo dormir, y el está roncando. Esta bien, estoy seguro que le espera "la mejor noche de su vida".

Había dejado de escribir muchísimo tiempo y es que sabía que llegaría el momento preciso, y asi fue.

¡ Good Evening Lima !

viernes, 4 de septiembre de 2009

El eterno problema de olvidar un cumpleaños

Hay que tener muchísimo cuidado de no olvidar el cumpleaños de una amiga o familiar muy querida. Puede ser catastrófico, pero ¿debería ser lo mismo en el caso de un amigo o familiar (masculino)?

Si alguien deliberadamente no se acuerda del cumple de su pata, y por lo tanto no lo saluda, entonces eso sí que esta mal. Peor aún, si llegas a una reunión en donde el cumplido no está, y la gente que está ahí NO te avisa del onomástico de tu pata, entonces eso es PÉSIMO.

No se puede calificar a una persona de desconsiderada por no acordarse el cumpleaños de otro (entre patas). Si te es tan importante que te saluden, entonces recuérdaselo, dile "Oye huevón, hoy es mi cumple, dame mi abrazo". Más aún si sabes que esa persona que se ha olvidado de saludarte, es tu pata, y te quiere mucho.

Pero bueno, cada persona tiene su carácter y se debe respetar. Pero también cada persona tiene su opinión, y yo tengo la mía. Así que a todos mis amigos que tanto quiero y que saben que pueden contar conmigo para lo que sea, les pido, de antemano, MIL PERDONES si no les he saludado en su cumple, o si se me pasará saludarles.

Si el día de hoy, algún amigo muy cercano se olvida de mi cumpleaños (hoy cumplo 35), JAMÁS se me ocurrirá pensar: "este huevón sabe que es mi cumple, pasa por mi lado, viene a mi trabajo, y no me saluda". Pensaré -y le diré si lo veo- "Huevas, es mi cumpleaños, ¿Dónde esta mi chifita?".

jueves, 27 de agosto de 2009

Mi primer año como profesor de primaria.

Cuando nació Luciana, el año 2007, yo decidí que de alguna manera tenía que obtener más ingresos económicos para todo lo que se venía. Analicé mi situación y vi que en el área de sistemas del colegio donde trabajo ya había llegado a cierto tope, y que la mejor manera de escalar posiciones en un colegio es de profesor.

Como ya tenía experiencia dictando, entonces dije porque no reorientar mi carrera a Educación. Y asi lo hice. Postulé a la Cayetano y logré entrar. Esto fue en Abril de 2007, y calculaba que para el 2010, ya con el título en la mano, pediría mi cambio en el mismo colegio donde trabajo además de buscar enseñar en alguna institución superior en las tardes o noches.

Pero, y siendo yo un creyente en el destino, fue en Julio de 2008 que mi querida amiga y jefa me dice, con ese tonito que siempre ella pone cuando te va a decir algo importante (lo malo es que el tonito solo te indica la importancia del tema, más no si es a favor o en contra), "Germán, ven un ratito afuera, quiero hablar contigo".

Fuimos entonces a las afueras del CSF, que es el área de sistemas donde trabajaba como analista-programador. Es un pasadizo de unos 30 metros, que conecta las oficinas administrativas con el CSF. Le pusimos: "El Hall de los pedos perdidos" porque en más de una ocasión vimos a personas (entre profesores y personal administrativo) mirar a ambos lados, sigilosamente, levantar levemente la cadera, y segundos después seguir su paso, no sin dibujárseles una sonrisita, comprometedora y relajante a la vez, en la cara.

Ella ya sabía la dirección que había decidido tomar en mi carrera, entonces me preguntó: "¿Cómo te sentirías enseñando a niños en primaria? ¿Aceptarías ir para allá?". Yo le contesté con total seguridad que sí, que yo esperaba secundaria (ya me habían dado tres horas con tercero de secundaria) pero que bacán, que sería toda una experiencia y un reto. "Además" -me dijo- "quedá también disponible el mismo puesto acá en Secundaria". "Pero ese es mio" me dijo tajantemente y riendo.

Las cosas se dieron como caídas del cielo. Nadie sacó a nadie. Ni en primaria ni en secundaria; y en ambos casos los profesores fueron a oportunidades laborales o académicas que habían esperado y buscado.

Tengo ya un año enseñando a toda la primaria (acá, primaria es de segundo a quinto grado). Son 24 aulas de 26 alumnos cada una. Enseño un periodo por semana. Mientras escribo esto, recuerdo lo que le dije a Mariela (mi querida y admirada jefa y amiga) sobre aquello de que hubiera esperado enseñar en secundaria. No puedo estar más contento acá en primaria.

Como profesor tengo a Danny, una excelente persona y una tremenda ayuda con las clases y los chicos (sobretodo mi primera temporada Julio-Diciembre 2008). Es queridísimo por alumnitos y tiene siempre su club de fans que lo visita en los recreos.

Como analista-programador (y es que fue una de las condiciones de mi directora: "eso sí Germán, no nos mandes a nadie para sistemas. Tú tienes que seguir apoyándonos". Sobretodo en el tema de notas ya que en el resto de temas de sistemas mi pata Copito esta trabajando muy bien), tengo a Mr. Pinto. Mi primer amigo en el cole quien ya había sido enviado para el local de primaria en el 2002 o por ahí. Nunca perdimos contacto asi que fue como un reencuentro. También él tiene un nutrido club de fans.

No puedo terminar sin mencionar a mis alumnitos. Cada año tiene su encanto (y también su reto ya que no todo es color de rosa porseaca). Segundo grado aprende más despacito, entonces hay que limitar lo que se enseña. Mejor enseño poco y aprenden todo, que enseñar mucho y no aprenden nada. En tercer grado ya están más grandecitos, pero aún tienen el encanto de ser niños pequeños. En cuarto grado cambia la cosa, están más inquietos y hay que ser un poco estrictos. Quinto es lo máximo (¿será por que es la promoción de mi hijo?). Estan a muy poco de la adolescencia y ya se puede compartir un poco más con ellos.

Han llegado computadoras nuevas para nuestro laboratorio, netbooks para los salones, asi como proyectores y smartboards. Entre los tres (Danny, Mr. Pinto y yo) debemos hacer que todos estos recursos tecnológicos sirvan para que los alumnos, nuestros alumnos, aprendan más y mejor, sin descuidar lo que para mí es una regla básica: Un alumno tiene que ser feliz en el colegio. Yo lo fui, y ahora como profesor, también lo soy.

sábado, 22 de agosto de 2009

Que mierda que puede ser la gente !

Esto me llega de mi amiga Cami, si pueden, envíenlo a sus amistades.

Hoy sucedió algo, en medio de la pista de la Av. Belén, a una señora se le malogró el auto. Se bajó y trató de empujar (sin éxito) el carro hacia la vereda. Yo, detrás de ella, veía su impotencia, sobre todo cuando los claxons de la gente de atrás empezaron a sonar. Puse mis flashes de emergencia, apagué el motor, saqué la llave, dejé a mi hija en el carro (ahora que lo pienso, un gran error), y me bajé para ayudarla.

Le pedí que tomara el timón, y yo empujaría el auto desde atrás. Qué sucedió? mientras las dos llevábamos el auto a la derecha, los "caballeros" (caballos mas bien) desesperados, tocaban más las bocinas, e insultaban para que movieramos los autos rápidamente. No hubo nadie que siquiera hiciera el intento de bajar del suyo para ayudarnos.

Por supuesto, cuando el auto de la señora llegó a la vereda, el mío se convirtió en la víctima de los bocinazos, pues estaba parado aún, a la izquierda, lugar en donde la señora me bloqueó con el suyo.

Mi pregunta es, pensarán esos choferes, que la señora malogró su auto, con el firme propósito de bloquearlos y fastidiarles el día? Se habrán cansado de insultarme por bloquearlos yo luego, cuando dejé el mío estacionado a la izquierda para ayudarla?Qué pasa con nuestra gente? qué pasa con la capacidad de dar una mano, aunque no la soliciten? qué pasa con la compasión? qué pasa con la cultura?

Por Dios! Eduquemos a nuestros hijos para que no sean unos salvajes. Hagamos que ellos hagan este mundo diferente. Hagámosles entender el valor de la sonrisa, el valor del por favor y del gracias. Que sepan que es importante ser parte de la sociedad y no una carga para ella. Se preguntarán porqué comparto esto con ustedes? porque sé que me ayudarán a difundir el mensaje.

No pretendo quedar como samaritana. Pretendo que cada uno de nosotros se comprometa a cambiar un poco el mundo. Pretendo que inculquemos valores a nuestros hijos, sobrinos, primos, esa gente pequeña, como mi Lu, quien se quedó en el auto y me preguntó al regresar: "mamita, porqué te gritaban?", que esos pequeños sepan que no todo es malo, que hay aún cosas buenas por aprender.

Difundan el mensaje mis queridos amigos. Nuestros hijos lo agradecerán. Con Cariño,Cami

miércoles, 5 de agosto de 2009

El Bambino NO VAYAN

Para todos lo que alguna fueron al Bambinos: Recuerdo que comenzó en una salita recontra chiquita en Joquín Bernal. El que atendía era el dueño y también mozo. Era buenazo y habían muchos menúes para escoger. El mio: Panzotti en salsa blanca. Venía con pan al ajo y gaseosa.
Luego se mudaron unas cuadras más arriba, donde hasta ahora se encuentran. Aún quedaban los menúes y riquísimo como siempre.

Ayer me escapé con mi china para allá dejando a los niños en casa. Es que ya sale caro ir a cualquier lugar con dos bocas más. Nos sentamos, y nos dice el mozo que los menúes son ahora hasta las 5pm.

Pregunté por el dueño, Gustavo, pero no estaba. Le comenté que era pésimo que se hayan pituqueado tanto y que dejen de ofrecer menúes. Además los precios a la carta están carísimos.
Que pena realmente, porque algo que comenzó tan chiquito y de quien fui su primer y fiel cliente, ahora haya decidido que los menúes, de acceso para los pobres como yo, se sirvan hasta las 5pm.

Al menos tienen ya un cliente menos. A no ser que alguno de ustedes me invite.

martes, 4 de agosto de 2009

¿Quién si no tu mismo para quererte? Anímate Chino!

Luego de pasar toda una aventura para sacar la visa el 2003, estaba listo ya para viajar el 2005 a lo que sería mi primer y único concierto de Depeche Mode en EEUU. Después de casi veinte años de ser un fanático de ese grupo, por fin haría realidad uno de mis sueños más anhelados.

Con absoluta emoción seguía día a día las conferencias de prensa del grupo, chateaba con otros fanáticos del mundo y buscaba información acerca de la gira que estaba por llegar a EEUU y que estaba ya dándose en Europa (en lo que quedaba de tiempo, chambeaba). Anunciaron que a aquellos que compraran el disco en su formato digital en iTunes (la tienda de Apple) días antes de su venta oficial, les enviarían a su correo electrónico una clave para tener acceso a la pre-venta de entradas para ciertas ciudades. Las dos de la Florida (Tampa y Ft Lauderdale) estabán dentro de ese grupo.

Asi que ni corto ni perezoso le pedi a Giossy el número de su tarjeta (creo que me dio la de Patrick, su esposo) y compré el album. Con el código ya en mi correo, comenzó la cuenta regresiva para las 11:00 am, hora en la que Teleticket o algo asi, comenzaría a realizar la pre-venta. Todo esto por internet.

Obtuve unos asientos excelentes e imprimí mis tickets. Llegué a casa recontra feliz, y le mostré los tickets. Los miró y sonrió levemente. Era obvio que no le causaba ni una fracción de la alegría que a mí me daba. No quiero pensar tampoco que le disgustaba el hecho de que por fin iría al concierto. Talvez pensaba que cómo era posible que hiciera semejante excursión sólo por un grupo.

Yo sabía que era mi sueño. Que me lo había ganado. No iba a dejar a nadie sin comer, sin estudiar, sin agua o sin luz. Y eso le dije. Como siempre, me entendió y estoy seguro que se alegró por mí. Y aunque no lo hubiera hecho, YO era feliz conmigo mismo y nadie me iba a quitar mi bien ganada felicidad. Me sentía orgulloso y sentía admiración por mí. Por hacer realidad un sueño sin hacerlo a costa del sufrimiento de otros.

Y es que a la hora de la hora, la persona más indicada para quererte, para engreirte, para hacerte sentir bien, es UNO MISMO. Claro que me daba pena dejar por una semana a mi china, a mi Germancito, a mi chifita, pero debía hacerlo. Por que lo merecía. Y gracias a Dios ella comprendió y fue feliz por mí, lo que me hizo aún más feliz.

Este fin de semana es el reencuentro del colegio y sé de algunos amigos y amigas que no irán por quedarse en casa con la familia, con la pareja, con los hijos, muchos de estos bebitos de meses aún. Pero yo les sugeriría que se animen, que se den un tiempito y vayan. Si pueden dejar al bebe con alguien de confianza, excelente. ¿No harían ustedes eso por sus bebes? No les dirían "Anda hijto a tu reencuentro de bebés, diviértete. Te lo mereces por ser tan bueno conmigo, además vas a regresar aún más feliz, a darme más felicidad".

En el caso de las parejas, yo digo esto: Un refrán dice "No hagas a otros lo que no quieres que te hagan". Bueno, yo lo aplico al contrario: "Has a otros lo que quisieras que hagan contigo". Como le dije a ella con referencia a mi viaje al concierto: "¿Tú crees que si estuvieras a punto de realizar un sueño, yo te pondría cara indiferente, o no te apoyaría?". Si uno pondría mala cara a la pareja por ir a un reencuentro, entonces bien merecido tendrán la mala cara el sábado si se animan a ir.

Ojo que no he dado ningún nombre, pero uno de ellos comienza con A y termina con O. Ahora, si no tienes las 75 lucas para la entrada esa es otra cosa. Caballero nomás, a ver Risas en América.

El Amor y La Costumbre, mi definición o defunción

Cuando uno esta subido de peso nos recomiendan hacer ejercicio. Salir a caminar por ejemplo. La idea es hacerse de la costumbre de todas las noches dar un par de vueltas a la manzana. Si un alumno no es muy bueno en algún curso por ejemplo, le decimos que se acostumbre a practicar un poco más cada día.

Por otro lado, si por ejemplo vemos a un amigo escarbarse los dientes con esos palitos que ponen en algunos restaurantes al terminar de comer, pensamos -o decimos- "que mala costumbre. es un puerco". Nuestros padres nos decían -o dicen- "que mala costumbre has agarrado de hacer esto o lo otro".

Siempre escuchamos "acostúmbrate a tal cosa" para mejorar en cualquier aspecto, o "que fea costumbre has agarrado..." para denotar un mal hábito. Entonces para bien o para mal, una costumbre afianza una postura, una condición, un hecho.

Entonces, ¿Por qué se escucha eso de que "el amor se acaba cuando se hace costumbre"?. Yo no estoy del todo de acuerdo con esa afirmación. Yo creo que en muchos casos -no en todos porque toda regla tiene su excepción- el amor aparece cuando se han dado ya ciertas buenas costumbres dentro de la relación. Por ahi ver siempre la noticias juntos, dar una vuelta después de la cena, ver una pela el fin de semana con su pizzita o Kentucky.

Es más, al inicio todo es perfecto, todo es ilusión: "Pepito, mi amor", "Hola Juanita, mi corazón ". Veo parejas en esa etapa y qué bacán de verdad, pero espero verlas en un par de añitos de todas maneras. Muchas personas que afirman que el amor se acaba cuando se hace costumbre, es porque ya no están en la etapa melosa, la de perfección, la de ilusión y creen que como ya se "acostumbraron" a ciertas posturas o hechos, entonces ya no se aman como al inicio.

Como me comentó una amiga, este tema del amor muchas veces es como jugar a la ruleta. Nadie sabe lo que va a pasar. Puedes comenzar una relación muy enamorado, muy ilusionado y fracasar; puedes comenzarla simplemente sintiendo cariño y respeto por tu pareja y al final no poder estar ni un solo día sin saber de él o ella. Quizas en este segundo caso, lo que llevó al verdadero amor fueron esas "buenas costumbres", tan simples, tan cotidianas y tan alejadas de la perfección y la ilusión.

Próximo post : XXX. ;-)

P.D: Tito "Chino Toku" Tokumura no quiere ir al reencuentro. Y eso que Osquitar Garcia, su pata, esta por acá con su linda esposa. A ver si lo convecemos pues.

sábado, 1 de agosto de 2009

El Amor, mi definición...o defunción

Por qué muchas veces en nombre del amor se mantienen relaciones que no tiene ya ninguna razón de ser. Yo pienso que todo relación debe basarse no sólo en el respeto sino también en la admiración. No en la adulación ni en la sumisión. Y habló de todo tipo de relación: en el trabajo, con los amigos, con nuestros padres, hermanos e hijos.

Cuando uno respeta a una persona entonces puede darse una relación. Cuando hay admiración, esa relación es más sólida y duradera. Si dices amar a tu pareja por ejemplo, entonces eso significa que la respetas por el simple hecho de ser un ser humano como tú. Además es -de ser el caso- el padre o la madre de tus hijos. Adicionalmente, significa también que de una u otra forma la admiras.

Y esa admiración puede ser el simple hecho de reconocer que se desenvuelve bien en su trabajo, que sus amigos lo estiman y quieren mucho. Puede ser el hecho de verle siempre atento con las personas en la calle, cariñoso con su familia, dedicado en casa.

Desde el momento en que se pierde la admiración entonces esa relación va a ir decayendo. Si ya no ves en tu pareja a la misma persona por la cual sentías orgullo y admiración, aúnque se mantenga el respeto y no haya ninguna señal evidente de maltrato físico o emocional, entonces las cosas no serán las mismas.

Sin embargo, siempre estamos rodeados de casos en donde ya se perdió la admiración y se trata de mantener la relación. Probablemente por los hijos o -en el peor de los casos- por el qué dirán. Espero no tener nunca que estar en el primer caso; pero pienso que los hijos pueden crecer de manera más saludable con dos padres separados que se respetan (y por que no, que hasta han vuelto a admirarse esta vez en otro tipo de relación: el ser ambos padres de un hijo) a ver día a día falta de admiración y orgullo mutuo.
El segundo caso me importa un pepino. El qué dirán. Que miércoles importa el qué dirán. Ante una relación que no da más, los únicos que deben decidir el rumbo que se va a tomar son las dos personas involucradas, es decir la pareja (teniendo en cuenta a los hijos si hubieran, pero teniendo en cuenta lo que mencioné antes).

Cuando una relación carece ya de admiración es muy probable que se vaya debilitando día a día. Si ya no hay respeto, entonces simplemente NO DEBERIA seguir adelante. Ni siquiera habiendo hijos involucrados. Nada, absolutamente nada justifica que una mujer o un hombre tengan que aguantar ser maltratados. El problema es que este maltrato llega a interiorizarse ya como parte de la relación, y en la gran mayoría de casos el o la maltratada están convecidos de tener gran parte de culpa.

La tranquilidad es una forma de felicidad. Vivir tranquilo, en paz, -y sin pareja- es mucho mejor que vivir acompañado pero atormentando en una relación dañina con solo momento fugaces de lo que se cree que es amor.

Obviamente, esta es mi opinión muy personal al respecto. Obvio que muchos no estarán de acuerdo o no entendarán un comino lo que digo, pero algo tenía que escribir. Yo me debo a mi público, a mi gran amiga y dentista Cami, a Claudita M. que siempre me vacila, pero que esta pendiente de este tu blog amigo.

No olviden hacer click en el aviso del carrito que estoy vendiendo. Pasen la voz.

jueves, 30 de julio de 2009

Las Vacaciones, cómo sobrellevarlas...

Generalmente no me gustan las vacaciones porque, al no ir a trabajar, no tengo muchas cosas que hacer. Me encanta mi trabajo. Ya me gustaba cuando programaba en la sección secundaria, pero ahora de profesor en primaria estoy aún más a gusto.


El hecho es que estas vacaciones, de 3 semanas, están yendo bastante bien. Mi hermano fue a Trujillo a traer a Charlie, mi ahijado, como mi hijo. Asi que mi Germancho está bien acompañado. Se llevaban muy bien, pero ahora se llevan aún mejor. Están a poco de la adolescencia, es decir "ya les pica". Ya saben que si quieren ver hembritas en internet, que me avisen para recomerdarles algunas páginas. Juegan, o video-juegan, navegan, arman legos, y sobretodo, mi siguen a todo lado.


Mi Lucianita ya esta más gentita. Tiene casi 2 años y medio y habla perfectamente bien. Bien en cuanto al uso del vocabulario, ya que fonéticamente aún está aprendiendo. "Opavé" por ejemplo, es "Otra Vez". Podría decir que se le entiende en un 90 por ciento. Eso sí, es recontra mandona, y si se le ocurre que no debo usar el baño, debo entonces ir a ocuparme al baño de abajo, recontra frio y un poco tétrico.

Otra: Su lugar en el auto es atrás, junto a la ventana derecha. Si no era así, lloraba, y con ganas. Pero ya va ahora al medio porque le dije que debido al Nuevo Reglamento de Tránsito, los niños y niñas pequeños deben ir al medio, entre dos grandes (Charlie califica excelente debido a su contextura robusta), con el cinturón puesto a la cintura. Por suerte un serenezgo que estaba por ahí me siguió la corriente y la convenció de que debía hacer caso.


He pintado un mural en la sala de TV. He pintado también las paredes de la sala y comedor. Para el mural me inspiré en el video "Barrel of Gun" de mi grupo favorito Depeche Mode (que tocan acá en Lima el 13 de Octubre, no falten). Claro que no son los mismos colores, pero eran los que pude conseguir. Recomiendo mil veces usar esmalte y brocha, que esas pinturas en spray. Para ampliar el mural, saque una copia A4 de una escena del video y la llené de cuadraditos de 1 cm. Luego, en la pared hice cuandrados de 20 cms. Listo, escala de 1:20. Muy fácil, inténtenlo.


Creo que nunca he estado deprimido, sí angustiado y preocupado, pero nunca deprimido. Sé sin embargo por gente muy cercana a mí, que es terrible: no se tiene ganas de hacer nada, ni de salir de la cama en casos extremos. Lo que sí me pasa es que me ABURRO y me malhumoro (¿estará buen escrito?). Y temía que estas largas vacaciones de 3 semanas no harían más que aburrirme y mal humorarme.


Por suerte no está siendo ese el caso. La idea para no aburrirse (y ojalá le sirva a alguien para no deprimirse) es trazarse metas muy sencillas, fáciles de alcanzar. O cuando menos, tener algo que hacer para dentro de una hora, un día, un mes, o un año. De esa manera, si el tiempo pasa rápido será genial porque tenemos nuestra meta más cerca; si por el contrario el tiempo pasa lento, entonces tendremos más tiempo para gozar esas "metas" o ese "algo que hacer".


Ejemplo: Hoy estaba medio aburrido ya que dormí media hora más (8:00 a.m.) y estaba con un dolorcito de cabeza que no llegaba a migraña, pero era igual de jodido. Entonces me hice una lista de tareas para el día: ir al taller, ir a lavar el Celica, regresar con mis niños a ver unos capítulos de Lie To Me (muy buena serie), almuerzo. Luego una siestita junto a mi Lucianita, y de ahi esperar que llegue la china. Finalmente masajes y sanguchitos en ALF (¡buenazo, ambos!).


Si pienso que las vacaciones están pasando rápido (y comienzo a mal humorarme) digo "Mejor, de esa manera llegará más pronto el tan esperado concierto de Octubre". Si estoy de frio y eso jode, entonces pienso mejor "Que rico frio para un cafecito caliente con sanguchito". No crean tampoco que no debe haber cabida para renegar por algo que molesta. Claro que sí. Reciente estudios han demostrado que es mejor explotar que guardárselo todo dentro. Pero si explotas que quede ahí. Nada de rencores ni resentimientos.


Total, la vida es una sola y hay que gozarla. Con un café en el frio, con una vuelta al parque, con tus hijos y sobrinos. Pintando un mural o unas paredes. Pero hay que tener siempre algo por hacer en mente, aunque sea leer este blogcito.

martes, 14 de julio de 2009

Más que una salchipapa


Esta entrada me la manda Toño Baraibar, sin lugar a duda nuestro mejor jugador de fútbol, pero sobretodo, un gran pata. Estoy completamente de acuerdo con lo que dice y es con muchísimo gusto que la publico tal cual me la envió:


¿Se han dado cuenta que hay días de trabajo mas pesados que otros?...bueno, para mí esos días son los lunes (tal vez para muchos de ustedes también)…reuniones de directorio, comités, una reunión importante con el GG, impuestos por pagar de la empresa y cachuelitos también (gracias Coki)….tengo que reconocer que mi nivel de tensión ha disminuido mucho, pero ayer los dolores de nuca me estaban volviendo loco.

Al final del día laboral las cosas volvieron a su estado natural, y siendo las 8.35pm de la noche procedí a retirarme. Pero faltaba algo: una sensación de goce, de relax ( no, emmanuelle, noooo!!!)…así que un desgarro en la pierna derecha (mucho chaufa y poco ejercicio) no iba impedir que vaya a la pichanga clásica de los lunes con mis patas del colegio.

Así es; el hecho de jugar fulbito es agradable, el hecho de jugarlo con tus amigos de toda la vida es un placer. En mi caso no pude estar presente en la cancha, pero pude estar un rato con ellos, conversar, reír, escuchar y decir tonterías porque no, de ver como todos hacen la “chanchita” de tres luquitas ( antes la tarifa era dos nomás, pero la cuota del carro de Marco ha subido), en fin muchas cosas que generan el estar con tus patas…y por ultimo, “comer algo” después del partido, ésta vez fue una Salchipapita unos y sanguchitos otros, en la tradicional y original “Carcochita” allá por la 8 o 9 de Tello, pero lo importante era compartir un buen momento con la gente….

Patas de toda la vida y con quienes has crecido, con etapas de cercanía y otras de lejanía, pero siempre estamos ahí, al pie del cañón…no seré el mejor amigo de muchos pero si soy amigo de todos…

Que viva el chifa, la parrilla, la salchipapa…que vivan mis patas, que vivan por siempre!

viernes, 10 de julio de 2009

Del Cole: PERDONAME CHOCLITO

Estaba viendo el video de mi promoción de un día deportivo allá por el año 1990, cuando estabamos en quinto de media. Es un partido de un combinado de profesores contra la promo. En el mismo video se ve un partido de quinto contra cuarto, pero en fulbito de mujeres.

Durante todo el video -grabado por mi pata Hans- se ven las banderas que creamos para apoyar a nuestros seleccionados y seleccionadas. En todas se ve el número de nuestra promo, XXIX, pero en la más grande de las banderas (la mía, mi sabana, que saqué y pinté con mi compadre) se lee "Promo XXIX, PERDONAME CHOCLITO".

Es tan grande la bandera, que en otra parte del video, subimos a Choclito en ella, y lo elevamos por los aires. Increible ver todo eso, tantos recuerdos y tanta verguenza también! en el buen sentido de la palabra.

Antes de seguir narrando y comentado el contenido de ese video, quiero contar un poco que significa PERDÓNAME CHOCLITO, y por que a mi pata, mi chochera Javier Orrego, le pusimos de chapa, con muchísimo cariño debo decir, Choclito.

En una ocasión que me quedé a dormir en la casa de mi compadre Kike, estabamos como siempre conversando acerca de lo que nos había pasado, lo que habíamos hecho en el cole o fuera de él, y de tantas otras cojudeces. En eso recordamos el retiro espiritual al que habíamos ido en 4to de media. Recordábamos como algunos de nuestros compañeros (hombres y mujeres) lloraban inconsolablemente en las charlas que nos daba Kerigma. Así se llamaba el grupo de jóvenes (unos cinco años mayores que nosotros) que estaban a a cargo del retiro.

La verdad es que no creíamos mucho en esos retiros porque nos pareció en aquel entonces, que no era tanto el amor al chancho sino el amor a los chicharrones. A buen entendedor, pocas palabras. Es más, hasta fundamos el grupo Antikerigma, y el logotipo de esta agrupación también se alcanza a ver en la bandera chocla.

Recordamos entonces un episodio en el cual el hermano mayor de Javier, que era quién daba la charla del perdón o algo asi, dijo sollozando: "Y yo..., quiero ahora..., con todo sinceridad... también pedir perdón... a mi hermano...". Lo miro, y terminó diciendo esta vez mucho más apesumbrado: "PERDONAME CHOLITO". Nos quedamos mirando unos segundos, y dijimos a la vez: "PERDONAME CHOCLITO".

Este hecho no tendría ninguna trascendencia de no ser por este detalle: Un par de semanas antes, en el cumpleaños de Karin, una amiga de la promo, se nos acercó el Chino Lucho (un real personaje pero que no era de la promo, de quien tendré que escribir un par de entradas en este blog) y nos dijo riendo: "Oe, tu pata Choclito está que quiere armar el tono". Nosotros lo miramos, y no nos dió risa. Al contrario, le preguntamos: "¿Choclito?, no tenemos ningún pata Choclito". "Ese pues que esta ahí" nos dijo. "No le dicen acaso choclito".

Y ahi quedó todo. La chapa no progresó como muchas veces pasa, hasta que aquella noche, nos quedamos mirando y dijimos "PERDÓNAME CHOCLITO". Y asi es como nace "Choclito". Que aveces degeneraba en "Choclitoris".

Pronto aca mismo, en este tu blog amigo, colgaré algunos videitos donde se podrá apreciar a la gloriosa bandera Perdóname Choclito, la cual llegó incluso a ser isada en reemplazo del Pabellón Nacional. Hecho en el cual también participo el mismísimo Choclito.

miércoles, 8 de julio de 2009

El Covida

Desde enero de 1984 hasta enero de 1990 viví frente a Risso. No el centro comercial, sino el agrupamiento residencial. En una quinta en la avenida Hipólito Unanue que fue testigo de unos partidazos de fúlbito, de charlas de patas (esa estrella dice.... ¿te acuerdas Lion?), de mi negocio de venta de chicha morada (gracias a lo cual pude comprar mi radio Sanyo), del choque que me di sacando el Toyota contra el VW de mi viejo por ver a mis primas (que estaban recontra buenas). Y tantas cosas más.

Bueno, pero la casa era alquilada y el dueño -amigo de mi viejo- la pidió de regreso desde de haberle tenido en alquiler por más de seis año. Entonces mi papá consiguió una casa en Monterrico. Algunas semanas del verano del 90 las pasé todavía en la quinta, pero de ahí nos tocó mudarnos.


El principal tema que nos preocupaba a todos era la movilidad. Cómo iba a ir y venir del cole (más aún, como bajaría a mi Lince querido durante lo que eran mis últimas vacaciones de escolar). Recuerdo que mi hermano se mandaba unos tremendos jatos desde el Centro de Lima hasta Monterrico-trabajaba en la municipalidad- y yo lo despertaba en su paso por la Av. Canevaro.

La movilidad escogida era "El Covida". Me dejaba a unas 5 cuadras no muy largas de la nueva casa de Monterrico; y en sentido contrario, en pleno corazón de mi zona, a unas dos cuadras de mi colegio, el Maryknoll (sí, el que está frente al Touring).


Hay tantas cosas que recordar. La primera que se me viene a la mente es todo el tiempo que tomaba el viaje. No me imagino ahora en esos trotes de tomar micro, y reconozco como el mejor invento del hombre al automóvil. En condiciones ideales: poco tráfico; un asiento asegurado, si era ventana mejor para apoyar la cabeza; un micro con menos de 20 años de antiguedad; y un chofer recontra avezado tomaba unos 45 minutos. Ojo que estoy hablando de hace casi 20 años atrás.

Pero en condiciones desfavorables: mucho tráfico; parado y con todo tipo de olores y edores; micro recontra antiguo y para rematarla con paro de pormedio (de verdad, ahora están regresando los paros, no? como extraño a... bueno. Casi una hora y media.



Como no recordar al chofer de micro. Con el pantalón a la moda, es decir más abajo de la cadera. Cualquiera diría ¡que sexy!. Claro, si es una chiquilla de buen cuerpo, pero no un tio recontra panzón con media raya afuera. Cada vez que estén con su enamorada, novia o esposa, y les jala el ojo ver a una chica con un jean de esos, traigan a su mente la imagen del chofer de micro.


Pero no cualquier micro, tiene que ser estos destinados a ser camiones. Es decir, la caja de cambios detrás del motor. Pero como no, el ingenio criollo, hizo de estos camiones, micros. Entonces, teniamos a este chofer panzón, con media raya afuera, sentando al costado del motor con la caja de cambios muy detrás de él, la cual lograba mover gracias a una larguísima palanca de cambios.

Esta palanca debía tener, para mayor confort y ergonomía del piloto, una bola de billar. La 8 generalmente, la de color negro. Y si hablamos de confort y ergonomía (concepto bajo el cual las cosas se deben adaptar al cuerpo humano), no puedo dejar de mencionar los pedales de acelerador, freno y embrague. Estos dos últimos de forma cuadrada, algo rectangular en realidad, pero el acelerador era un pie. Sí, la planta del pie en realidad, con sus cinco dedos, siendo el izquierdo el más gordito y grande. Me imagino que esto permitía mejores aceleradas y frenadas (si es que tuvieran frenos, bueno los tenían, si es que funcionaran apropiadamente mejor dicho).


Bueno, en esos micros me movilizaba. Solo, en epoca de vacaciones; y con mi amiga del alma Nair, en epoca de colegio. Me acuerdo que rogabamos que nos recogiera el bendito micro, más aún en época de paro. Veníamos colgados. Debo decir que siempre hice mi mejor esfuerzo por mantener siempre a buen recaudo a mi querida amiga, haciéndola ir delante a la ida, y resguardándola siempre de cualquier "puntero mentiroso" al regreso.


Pero también habían los micros que sí habían sido concebidos para el transporte publico. Con la puerta posterior para la entrada de pasajeros. En uno de estos sucedió una vez que, a punto de cruzar Juan de Arona, en pleno centro de San Isidro, un señor hace su mejor esfuerzo para ingresar al bus y el chofer ya había activado el sistema hidraúlico para cerrar la puerta (sonaba tisssssssssssssss!). El señor se quedo parado, firmemente agarrado a los manubrios exteriores del Covida con la puerta herméticamente cerrada, hasta casi llegar a Ace Home Center. Cuando finalmente paró el bus, y entró el señor, estaba pálido y obviamente despenaido.


En otro episodio parecido, pero en un bus viejo, otra persona corrió para entrar por la puerta posterior, se agarró del manubrio izquierdo con la mano izquierda(gravísimo error cuando el bus va para adelante), de tal manera que el bus avanzó hacia adelante y el pobre señor quedo estampado contra el lateral izquierdo de la puerta posterior. En lo que se está reincorporando, el bus frena, y esta vez se golpea contra el lado derecho de la puerta. Por suerte ya estaba dentro del bus, en las escaleras de subida. Que pena me dio, pero no voy a negar que no me reí. Quién no rie de las caídas. Alcance a oir al señor este. "Dios mio, ¿por qué?" dijo, lamentándose de su mala suerte.

jueves, 25 de junio de 2009

Esto es REAL. Nadie me lo ha contado.

Hace más de 23 años, cuando estaba en 3ro de media, mi papá comenzó a bajar de peso de manera sostenida. Eso nada más, no tenía ningún sintoma. Comía bien, dormía bien, y su estado de ánimo y salud era el mismo. Él siempre ha sido disciplinado y nunca de excesos, además de hacer caminatas o bicicleta todos los días (a no ser que haga mucho frio, el cual detesta).

Como tenía un gran amigo en el seguro, pudo hacerse todos los análisis disponibles para ese entonces. Incluso una serie de pruebas que incluían aparatos modernos (probablemente tomagrafías o resonancias en su primera etapa). Al final le dijeron: "Doctor, usted no tiene nada. Esta perfectamente saludable", y le dieron una bolsita con diazepam. Nunca los tomó, porque no sentía ni depresiones ni angustias.

Antes de comenzar todas estas pruebas que menciono, mi mamá le había sugerido que visitaran a una parapsicóloga (asi se refería ella a esta señora, mi hermana decia "bruja con título") que conocía en Chorrillos. Mi papá, incrédulo, no se negó tajantemente pero le dijo que esperaría a hacerse todos los exámenes que los médicos le pidieran.

Ante los resultados médicos, todos de ellos negativos, mi papá aceptó la propuesta de mi mamá y fueron a visitar a la señora de Chorrillos. Les tocó su turno y se sentaron. La señora tiró las cartas a la mesa y fue muy categórica al decir: "Brujeria!". Continuó diciéndole: "Usted tiene un alto cargo acá. Lo veo entre campos, entre sembrios. Pero a usted le han hecho mucho daño. Con urgencia necesita un curandero."

Mi papá era en ese entonces Vocal Supremo del Tribunal Agrario. El equivalente a la Corte Suprema en temas agrarios, de ahí que tanto la mención a un alto cargo y a campos y sembrios los dejó helados a mis papás.

¿Le duele su rodilla derecha? le preguntó a mi viejo. El le contestó que no. "Cuide esa pierna" le dijo. ¿Usted puede curarme? le preguntó mi papá. Ella le dijo que no. Que en ese momento ella estaba siendo atacada por un brujo malero y que tenia que ir al norte del país a darse un baño de energía positiva.

Entonces mi papá recordó que muchísimos años atrás a su hermano mayor, mi tio Germán, le habían también hecho daño y que un señor de Chachapoyas le había sanado. Le comentó esto a la señora y ella volvió a tirar las cartas. "Es un hombre de éxito. Vaya usted con él" le dijo.

Asi que mi papá decidió preparar su viaje a Chachapoyas.

Continuará...

miércoles, 24 de junio de 2009

Esto es REAL. Nadie me lo ha contado. Parte 2

Mi papá no sintió miedo, sólo decidió hacer lo que le había dicho la señora (mis papás nuncan dice señora, dicen parapsicóloga). Regresó a su oficina y llamó a AeroPerú. Era un viernes recuerda, y reservó pasaje para el siguiente martes. Era la fecha más cercana que el avión volaba para Chachapoyas.

En Luya, en las serranías de Amazonas, era que vivía Lucero, el hombre de éxito. Esa misma noche fue a su casita y junto con otras personas más, en su mayoría de la zona, les dieron de tomar una bebida, que según me cuenta mi papá no era alcoholica, tampoco muy desagradable pero sí ocasionaba naúseas.

Lucero estaba sentado en un sillón con tan sólo una tenue luz detrás el él. Uno por uno, iba mencionando a las personas que estaban ahi y el problema por el que venían. Cuando llegó a mi papá, dijo "Acá está mi doctorcito. Lo veo junto a las estrellas, tiene un alto cargo mi doctorcito. Lo veo entre maizales". Y continuó "Mire pues, y uno su colega le ha hecho el daño. Le han velado para que se muera". Mi papá le pregunt´si ese colega era de dentro de su corte, y le dijo "no doctorcito, de afuera de su trabajo". "Denle un poquito más del traguito a mi doctorcito".

Asi que le pasaron una ronda más de ese líquido que les daban a todos, y que ocasionaba naúseas. La gente ahi presente arrojaba en un balde que estaba al centro de la salita. Mi viejo, pucrísimo como él solo, le preguntó "Lucero, ¿puedo ir al bañito mejor?". "Sí mi doctor" le contestó. Asi que fue, y ahi no le quedó más que hacer lo que todos hacían en la sala. Tenía consigo su linterna y alumbró. Aunque no había comido nada, arrojó -cuenta él- muchísimo. Sería el daño talvez, pero eran grumos oscuros y él no podía controlarlo. Sólo salían y salián de su interior.

Al final de la sesión, Lucero le preguntó: "¿Le duele su pierna derecha doctor?". Mi papá quedó completamente sorprendido. El señor le había dicho exactamente lo mismo que la señora de Chorrillos. No tenían ningún contacto, estaban a miles de kilometros de distancia. No habían celulares ni email (se podría creer que talvez ambos mantenían cierta comunicación si fuera en estos tiempos). Era algo increíble.

Bastó solo esa noche y mi papá regresó. Le dio una botella con una bebida para que siguiera tomando y también le entregó "su seguro". Es una pomito chiquito con unas hojitas dentro. Lo usa como colonía, y cada vez que se acaba, mi papá le pone after-shave. No lo anda con él, pero como dice, tiene fé en que ahora -y desde ese entonces- el está protegido. En realidad no lo tiene siempre en el bolsillo por temor a perderlo.

Ya de vuelta en su oficina, meses después y con varios kilos de más, su secretaria le dice: "Doctor, cuando usted no estuvo, vino una señora que tiene un caso acá en el Tribunal, pero no con usted. No lo conoce. Me preguntó si usted era gordo. Yo le dije que no, pero tampoco delgado, pero que sí había bajado mucho de peso." "Ah ya señorita" dijo la señora "Porque cuando estaba esperando afuera, y pasó el doctor Tejada, escuché a un señor en terno oscuro decir "A este cojudo lo voy a secar hasta que se muera".

Ese era el colega del que habló Lucero. No trabajaba ahi, pero era abogado también. Muchos años después que mi papá dejo el Tribunal, fue a firmar su cheque y vió a este abogado ahi también. Estaba apoyado en una pared, con la barba bastante crecida, delgado, ojerozo. Visiblemente enfermo. Quién sabe, talvez alguien le devolvió el daño.

Esto es REAL. No me lo ha contado el amigo del primo del hermano de mi amigo del trabajo. Le paso a mi viejo, nos pasó a toda la familia. Fueron momento muy difíciles. Gracias a la señora de Chorrillos y a Lucero mi papá esta acá. Ambos ya murieron, pero me dice mi papá que ha escuchado que el hijo de Lucero (Lucerito) tiene los mismos dotes del papá.

Muchos no creerán en ésto, pero nosotros sí. Yo sí. Existen personas con poderes. Existe el bien y el mal.

viernes, 19 de junio de 2009

Las actuaciones del Nido

Cuando mi hijo dio el examen de ingreso acá en el colegio donde trabajo, me preguntaron en qué nido había estado. Los resultados de las pruebas eran excelentes y obviamente mi china y yo estabamos recontra emocionados del rendimiento de nuestro Germancito. Las evaluadoras y la psicóloga esperaban seguro que nombráramos algún nido famoso, pero no. El nido donde mi hijito estuvo fue Angel´s Garden, de la hermana del gran Luis Miguel Barraza, más conocido como Barrazita.

La miss Giovanna (hermana de Barrazita) había habilitado en su casa un par de salones para su nido. Esta era una casa grande (sala amplia, garage, patio posterior) en una quinta más o menos grande (lo suficiente para estacionar unos cuatro carros, a lo ancho). La miss Gloria (mamá de Barrazita) era la otra profesora del nido. Luis Miguel (el mismo Barrazita) era el profesor de Computación. Y este era uno de los ganchos marketeros para publicitar el nido.

Y llegó la actuación del día de la Madre. El escenario era el garage, debidamente acondicionado como un verdadero escenario de teatro con una cortina roja. Los niños estaban tras bastidores preparándose para la actuación. Las butacas eran las mismas sillas que usan los niños: Chiquititas!. Que afán de cuanto nido he visitado (nunca he ido a los más pitucos) de poner esas mini sillas en las actuaciones donde a las justas entra el huesito de la alegría, y las nalgas desbordan por los costados. El hecho es que la sillitas estaban dispuestas en 4 hileras en la quinta, impidiendo el libre tránsito de los vehiculos ahi estacionados. Pero, como se trataba de una actuación del día de la Madre, y más aún, de niñitos de 3 a 5 años, todo estaba permitido.

Entonces tenemos el escenario y las butacas. Falta el maestro de ceremonias. Si el Oscar tiene uno, por qué no esta performance de hermosos angelitos por el día de su mamita. Y el encargo de hacer las veces de maestro de ceremonias era el esposo de Giovana; quien folder en mano, iba presentando los númeritos: "Bienvenidos mamitas del nido Angels Garden. Es un honor para mí presentar estos pequeños pero emotivos números por el día de la Madre. Han sido preparados con mucho amor por las misses Giovana y Gloria y vuestros hijitos e hijitas".

Hacia una pausa, y siempre con la voz de locutor, continuaba: "Y ahora, el salón de naranjitas y manzanitas bailaran un tondero para todas ustedes, las mamitas". Eran sólo dos salones, con unos 4 niños en cada salón. No creo que era necesario especificar el nombre de cada aula ya que siempre salían los ocho niños a actuar a la vez. Pero, sonaba mas cool probablemente.

Y salían los niñitos, uno a uno. Algunos por voluntad propia, otros empujados (muy discretamente, o sea del cuello !!!) por sus misses. Llueven los flashes de las cámaras (la mía era digital, modestia aparte. Les estoy hablando del año 98. Aunque en realidad era de mi chamba). Las caras del público obviamente eran de mucha alegría, desbordante emoción y ternura. También se dieron algunos incovenientes como el llanto de algunos niños. Algunos por ver ahi a sus papás, otros por que no pudieron llegar y otros por que estaban en la primera etapa del "pánico escénico".

Estoy eternamente agradecido a las misses Giovana y Gloria. Super amorosas y dedicadas. Que bien que prepararon a mi Germancito en esa etapa tan importante de su vida, cuando comenzaba a sentir, a conocer, a vivir en este mundo. Estoy agradecido a mi pata Barrazita por las clases de computación (aunque creo que esa temporada se quitó de su jato) . Estoy agradecido del esposo de Giovana, gran maestro de ceremonias. Por las ganas que le ponía al ayudar a su esposa con el nidito estoy seguro que la ama mucho y les deseo lo mejor. También estoy agradecido de los vecinos por su paciencia y tolerancia, ya que estoy seguro que estarían un poquito cansados de oir tantas vocecitas chillonas interrumpiendo su calma matutina.

Aclaración sobre episodios contados en post anterior

Sobre el post el Cole: box Lunch y los Paseos, me llega esta aclaración de Eddie Zavala que creo pertinente publicarla:

Hermano, leyendo tu blog acerca de Box Lunch y paseos".

Dejame que te cuente Limeno:

No fue en ningun paseo. Eso paso entre Alberto Polar y yo. Empezo en el salon. Yo acababa de regresar de Estados Unidos (me pase el 5to grado aca), y estabamos en sexto grado. Ese fue el anho que Techy entro a nuestra promo. Inmediatamente, cuando la conoci a ella, se me callo la baba. Y, gracias a Dios, le guste a ella tambien. Bueno, oviamente, Alberto tenia el ojo puesto en Techy, y no le gusto para nada que Techy y yo nos pusimos de enamorados. No me acuerdo bien que clase fue, pero era la ultima clase del dia, y Alberto empezo a ponerse bocon conmigo. Hablando de que yo era un creido por que habia vivido en EEUU, y otras idioteces que no me acuerdo. En fin, me pare de mi carpeta, y se armo el chongo en el salon. Un empujon y un punhetazo de mi parte, y de ahi, Gabriel Politis nos separo, entre gritos y carajos. Bueno, le dije a Alberto que nos encotraramos en el Parque. Gabriel me hablo y me dijo que sea un pelea justa, que yo no podia usar artes marciales. Acepte eso, y nos fuimos al parque. Me acuerdo que parecia que todo el colegio estaba ahi, y despues de mas lisuras y empujones se armo la pelea. Alberto vino corriendo hacia mi, con los brazos moviendose como ventiladores, en circulos hacia adelante. Me parecio muy gracioso que estaba haciendo eso, y de mi estupidez, el conecto un golpe con mi nariz. Bueno, sangre de la nariz (era muy facil para mi que pase eso por que tenia un capilar abierto en la nariz), y termino la pelea conmigo encima de Alberto agarrandolo a punhetazos. Ivan LLaque (su apodo era Yuca, pata mio del barrio y de la promocion antes de nosotros) nos separo. Ahi termino esa pelea. Regrese a mi casa para enfrentar a mi mama con la camisa cubierta en sangre. Yuca le explico a mi mama lo que habia pasado, y gracias a Dios ella no me saco la mugre. El siguiente dia, llegue al Cole, y me esperaban unas cuantas cosas....German Torreslara quizo bronquearse conmigo, pues creo que el y Alberto se habian hecho muy amigos. Breve bronca, nadie gano ni perdio entre el y yo, y terminamos siendo amigazos, especialmente cuando nos fuimos juntos al Leoncio Prado. Alberto Polar estaba ahi con los ojos moreteonados, y la nariz hinchada. Mas tardecito, el recibio una papeleta blanca, y yo una verde por nuestra pelea. Y por siaca, yo no use esa bendita pose de la pelicula. Seguro que estaba parado en la basica pose de artes marciales (Karate en mi caso), pero como le habia prometido a Gabriel Politis no usar artes marciales, no patie.
Bueno pues, ahi esta la historia completa de comienzo a fin, hermano.
Un abrazo,
Eddie

jueves, 18 de junio de 2009

Del Cole: Box Lunch y Paseos

No recuerdo muy bien estos eventos, pero mi compadre Kike me ha pasado algunos datos. Había un evento en el cole en el cual las chicas llevaban almuerzo, mejor dicho una lonchera. Los varones llevabamos el postre. Supuestamente, como dice Juan Luis Guerra.

Las chicas dejaban su loncherita en el piso y nosotros, sin saber de quiénes eran, tomábamos una. Había que hacer un rápido reconocimiento: si era grande entonces significaba que era un buen refrigerio. Habían de todo tipo: grandes, chicas, bien decoradas, otras más sencillas.

Tuve la suerte de que me tocara un super refrigerio, y luego tuve la verguenza de entregar como postre un chocolate. Creo que fue un Sublime. Fue la primera vez que participaba en una celebración de este tipo (en 1ro de media si no me equivoco). Yo fui el afortunado, y la agraviada no recuerdo, creo que mi queridísima Camila (¡la mejor dentista del mundo!).

Eso es lo recuerdo del Box Lunch, por favor, si recuerdan algo más, coméntenlo o me mandan un correo para actualizar esta entrada.

Algo de lo que si tengo más recuerdos son los paseos anuales. Creo que siempre fuímos al mismo lugar. El hecho es que en tercero de media, al flaco Daniel Bustios (me acaba de escribir un mail autorizando el uso de su nombre: un abrazo Daniel! -vive en Virginia, EEUU y es mi colega) lo bajaron del bus por portar bebidas no permitidas (leáse una chata de ron). No avanzó ni un metro el bus, y él ya estaba fuera. Vimos con mucha pena (Manolito Delgado fue quien más sintió su partida) como se iba perdiendo su delgada silueta en la densa vegetación del Parque Castilla (donde una vez pisé una rata de noche; sería rata porque chilló).

Mi compadre me cuenta también de un episidio en primaria, en el que Tito Peña se tocó de nervios (esta expresión me recuerda a Nair) porque le había picado un zancudo en el pie. Debe haberse metido dentro de su zapatilla. Él pensaba que perdería el pie probablmente, y es que uno de niño se hace problemas de tonteras.

La comida llegaba recontra fría. Seguramente por eso, y como recuerda la miss Edith cada vez que me ve, yo llevaba pan con mantequilla o atún (nunca ambos juntos) en unas bolsitas de leche. La ENCI, se acuerdan, color verde con una vaquita. El hecho es que mis pancitos quedaban con una fina capa blanca. Tipo empanada de carne, pero no era azúcar, sino leche en polvo.

Siempre con Kike como datero, fue después de uno de estos paseos que se dio una pelea entre compañeros del salón. Fue en el Parque Castilla, frente a la puerta principal del cole, en la calle Joaquín Bernal. Peleaban -creo- por el amor de una compañera. Lo célebre de aquel enfrentamiento fue que uno de los contendores hizo la famosa pose de la grulla, aquella de la película Karate Kid. Obviamente no le salió, y al final se agarraron a los típicos jalonazos y empujones. Las únicas peleas con estilo, donde cada peleador da un golpe a la vez, son las que se ven en la TV.

La gente hacia mini tonos en los paseos. Claro que eran muy pocos los que bailaban. Me refieron a los hombres que bailaban. Y eso se mantiene hasta ahora. Siempre nuestras parejas (enamoradas, novias o esposas) insisten en bailar cuando uno esta recontra animado con los patas tomando unos traguitos y conversando. Pero bueno, en estos paseos los más agrandados bailaban. Algunos estaban ya con la enamoradita, mientras que yo (y gran parte de mi mancha) estabamos en Los Gobots o Robotech. ¡Aunque ya picaba!

No he querido incluir nombres en algunos de los eventos descritos, primero porque no los recuerdo bien y segundo porque espero contar con la autorización respectiva. Si se acuerdan algo más, por favor coméntenlo o me envían un email.

lunes, 8 de junio de 2009

Del Cole: A Huacho me fui

Nunca antes había sentido de verdad lo que era la muerte. Un par de años antes había fallecido un primo hermano muy querido por toda la familia luego de una penosa enfermedad. Quizás fue por todos esos meses que mi primo estuvo enfermo que su partida no me marcó al nivel que lo hizo la partida de Ivan.


Dos noches antes fui con él al chifa. En esta ocasión sí pude disfrutar de algunos platos a parte de mi tradicional menú de cinco soles (del cual comentó en un post anterior) ya que Ivan pagaba. Estuvimos conversando de todo y ahí me mencionó que estaba a punto de llegarle "la sorpresa". "Si es LA sopresa entonces es o LA Camioneta o LA Moto" le dije yo.


Tiempo antes había comenzado en él la afición por las motos. Y es que Ivan siempre estaba deseoso de adrenalina. Me acuerdo que cuando nos retiramos del colegio, él nos recogía a todos en la "lancha" de su papá. Un Ford creo de los setentas. Inmenso. Una vez se metió en contra en plena Avenida César Vallejo (la del Touring). Asustaba a las chicas que estaban por cruzar la pista haciéndoles creer que les daría pase, para luego acelerar un poco, y luego detenerse nuevamente.


Yo nunca subí a su moto. Es más, creo que sólo una vez me he subido a una en toda mi vida, y fue con mi viejo en la Selva. Kike -mi compadre- fue uno de los que sí se subió y recuerda que hizo el tramo de su casa a mi casa (unas 12 cuadras) en lo que le tomó pestañear.


Una noche antes -es decir la noche anterior, noche de sábado- fue casi toda la mancha a buscarlo para salir a huevear como siempre. Tocaron el timbre y salió su papá a decir que Ivan se había acostado temprano. "Que raro" pensaron todos y al retirarse, vieron en la quinta al costado de su casa, una moto. Era "LA sorpresa" de la cual me había hablado la noche anterior.


Al día siguiente, el domingo, me había reunido con mi pata Osquitar, un amigo del Instituto. Lo había subcontratado para que haga por mí un sistema para una empresa de publicidad. En realidad, más era lo que él dormía mientras yo salía con mis amigos. En algunas ocasiones, el fue uno más en las pichanguitas del Parque Castilla. Bueno, yo había bajado a preparar un riquísimo tacu-tacu y cuando me disponía a comerlo, sonó el teléfono.


Subí a contestar. Era el hermano de Ivan, Oscar. Con voz temblorosa me dijo "Ivan ha tenido un accidente, estamos en el Hospital del Empleado. Avísa a todos y vengan para acá. Esta grave". Me dijo que había encontrado mi tarjeta en su billetera y que es así como obtuvo mi número telefónico.


Le conté eso a Osquitar, y salí de mi casa a buscar a Jota. Él vivía a la vuelta de mi casa y cuando se asomó por su ventana en el quinto piso, le dije "Jota baja. Iván se ha accidentado" y le señalé el camino al Hospital, que está a unas cinco cuadras de casa. De un teléfono público a medio camino, llamé a Eduardo pero él no estaba, asi que dejé el mensaje con su mamá, indicándole que era un accidente y era grave. Eduardo fue durante muchos años el más cercano a Iván.


Todo el camino con Jota íbamos especulando sobre qué es lo que podría haber pasado. Estabamos seguros que tendría que ver con la moto que acababa de recibir el día anterior. De un teléfono público llamé a Eduardo y dejé el mensaje con su mamá. Al llegar al hospital nos dijeron que Ivan estaba gravísimo. Había sido impactado a poca velocidad por un carro al cual él no vio y éste le golpeó la llanta trasera de la moto. Su acompañante salió ileso con tan sólo unos rasguños mientras que él tuvo la mala fortuna de impactar de cabeza contra un árbol. No llevaba el casco puesto. El pronóstico era desalentador. Nos dijo el hermano menor que sí se salvaba, quedaría seriamente dañado ya que su cerebro había sufrido mucho.

Cada vez llegaba más gente al hospital. Fui a ver a mi esposa (en ese entonces mi enamorada) y le conté lo que había pasado. Ella estaba haciendo un trabajo en la casa de una amiga de la universidad en San Isidro. Le dije que yo la tendría informada y que siguiera con el trabajo que tenían que terminar. Mi hermana mayor me prestó su carro para todo lo que fuera necesario. Lamentablemente, sí hubo algunas gestiones más que hacer.

Iván resistió hasta la noche. No recuerdo exactamente a qué hora fue, pero ese típico sonido "ti..ti...ti.." que se escucha en las películas dejó de sonar. Y es que la sala de emergencias en donde lo trataban estaba muy cerca del área donde todos nosotros estábamos. Demás esta decir lo terrible que fue ese momento, y los que vivimos después esa noche, mientras duro la misa en su honor y el velorio. El que más me afectó a mí fue cuando fui a comprar el arreglo al Estadio Nacional.

Yo no fuí al entierro. Tenía que trabajar y hubiera sido muy complicado en tan poco tiempo conseguir profesores que me reemplazar. Pero aunque lo hubiera conseguido, creo que simplemente ya no quería someterme más a todos esos momentos tan desgarradoramente intensos.

En la noche, después de dictar las clases me encontré con todos los patas que habían ido al entierro. Me contaron que después de salir del velatorio, llevaron el feretro a la cuadra donde vivía Ivan y que ese fue un momento muy triste. Después todos hicimos bromas, quizás para distraernos un rato, para relajarnos, para alejarnos por un momento de la realidad tan triste que todos viviamos.

Este episodio nos unió aún mucho más a todos los que saliamos juntos con Ivan a los quinceañeros (me acuerdo el terno y las zapatillas blancas que una vez él se puso), a la casa de Braulito, a las pichangas de fulbito, al taco (ahi podían encontrarlo dando su siesta en las bancas al costado de las mesas de billar), a la playa, etc.

Iván fue un buen pata para todos nosotros. No podías estar serio frente a él. Él nunca lo estaba. Hacia cualquier payasada para alegrarte y hacerte reir. Experto inventado letras de canciones: A Huacho me fuí (I want to break free, de Queen) por ejemplo, y contando chistes de los que sólo el se reía. Siempre le vamos a recordar con esa sonrisa suya y esa ganas de vivir a mil por hora.

viernes, 5 de junio de 2009

VENTAS DE ENTRADAS A DEPECHE MODE

Por fin anunciaron la venta de entradas al concierto de Depeche Mode. De acuerdo al facebook del organizador ésta comenzará el día de mañana, Sábado 6 de Junio en Teleticket de Plaza Vea y Vivanda. El lugar, es el mismo (La Explanada del Monumental) pero según dice, con importantes mejoras.

Estimados Señores,Tal como lo ofreci les escribo para informarles, antes de que se anuncie en la prensa, que salimos a la venta para el concierto de Depeche Mode, el dia Sabado 6 de Junio en Tu Entrada de Vivanda y Plaza Vea. Tal como lo ofrecieramos los precios se han mantenido intactos. El concierto se realizara en La Explanada del Monumental con importantes mejoras al local que ya estaremos publicando.Un abrazo a todos,Alberto Menacho.

Asi que ahí estamos mañana a primera hora.

miércoles, 3 de junio de 2009

La Historia del Chifa. A pedido de Toñito.

Acabo de llegar del chifa. Íbamos a jugar un partidito en el Markham de Miraflores pero no hubo quórum, asi que cambiamos el deporte por una actividad igual de gratificante (aunque engordante): cenar. Y si estaba Toño dentro de los invitados, entonces tenía que ser chifa. Se apuntaron también Kike y Alex. Micky no pudo porque tenía clases.

Nos conocemos desde el colegio, hace más de un cuarto de siglo; y venimos jugando los partidos de fúlbito hace más de veinte. El problema es que últimamente no están teniendo la acogida esperada. De tener un mínimo de doce a quince asistentes, hemos pasado a siete el lunes pasado. Será el frio, será la garua, qué será. No es el hecho de tener una canchita de cemento con una iluminación aceptable por decir lo más, ya que el partido de hoy iba a ser en una cancha espectacular, con una iluminación de primera y con techo. Igualito, sólo confirmaron siete.

Es por esto que se me ocurrió convertir el sinsabor que me dejó el hacer todas las gestiones para el partido de hoy, por una amena cena en el chifa de siempre, el de la avenida Aviación (cuadra 28 porseaca). Al terminar, Toño me dijo: "¿Por qué no escribes acerca del chifa?" y les conté más o menos como es que nació en mí la afición por tan rica comida. Va más o menos asi:

Contrario a lo que se pensaría por el hecho de estar casado con una chinita (tres de sus abuelos son chinos), mi afición comienza mucho antes de que fuésemos enamorados. Es más, recuerdo que la fiesta de promoción fue casualmente en un chifa (parte de las gestiones la hizo mi hoy suegro, El Akún, un personaje) y no recuerdo, ni remotamente, haberme metido una gran comilona. Creo que piqué un poco de wantán y algo de arroz chaufa.

Comencé en un chifita chiquito en la calle José Leal, en Lince, mi barrio. Exactamente frente a la casa de la china María (le perdí el rastro hace un par de años. La deje en Japón y viajando por medio mundo) y al costado de una ferretería. Ya había salido del colegio y si mal no recuerdo ya había ingresado a la Richi. Era el año 1992 (ese fue el mejor verano de mi vida) y mi día se dividía entre la universidad (si iba), el taco (que sí iba), la casa de algún amigo o amiga y el chifita de José Leal.

El menú costaba cinco soles (increíble cómo se ha mantenido la economía, ¿Gracias a quién? Mejor no sigo...) y yo tenía justo esas cinco lucas, talvez de no haber ido a la Richi un par de días. El menu constaba de sopa, 2 wantanes y arroz chaufa. ¡Ah! un vasito de té. Un té que ya había sido pasado unas 3 o 4 veces. Era casi incoloro, inodoro e insípido, pero no era agua. Era té.

El problema comenzaba cuando me quedaba corto el refresco (es que tengo la costumbre de tomar mucho refresco al comer. Recuerdo a mi viejita diciendo: "se van a llenar de líquido"). El chino era recontra malo y no me daba un "refill" de refresco como se estila en cualquier "fastfood" hasta de medio pelo en EEUU (es que si autorizan el "refill" acá en Perú, se van a la quiebra los fastfood. Más que sedientos, los peruanos somos bien aprovechados, por no decir conchuditos). En esos casos, o guardaba un poquito de sopita wantan para usarla de refresco o esperaba al final para pedir agua ("no importa, aunque sea de caño", o la otra "¿tiene aguita para tomar mi pastilla?")

El chifita era muy rico, para qué. Y por supuesto que lo era, ya que ahí también eran frecuentes Iván (estuve con él, en ese chifita, el día anterior a su accidente) y sus papás. Todos ellos de muy buen paladar y como era sabido, de darse sus buenos gustos. También fui muchísimas veces con mi hermana Kathilú cuando salió embarazada de Andreita, mi sobrina. Muchas mujeres le agarran asco a alguna comida cuando salen en cinta; bueno, mi hermana Kathilú le agarro pasión al chifa, y yo la llevaba siempre ahí. Aunque creo que en verdad su pasión era escucharme agradecer, al estilo árabe (¿saben como es eso?), tan rica comida. Se mataba de risa. Parecía que la hija se le iba a salir del vientre de tanto reirse.

Como todo chifa que se respeta, éste cerraba también de 4 a 7 pm. Nunca se me ocurrió (y no les recomiendo tampoco que se les ocurra) inspeccionar las condiciones sanitarias de cualquier chifita. Y es que en algo debe estar el secreto para que sea tan rico. En alguna ocasión vi salir corriendo, raudamente, como alma que lleva el diablo, a un gato.

Para terminar: Se han dado cuenta de que nadie dice, cuando va a comer un chifita: "me voy a chifar". Y es que si bien el sustantivo "chifa" se refiere a comida, el verbo chifar se refiere también a comer, pero no necesariamente un chifita. Digo esto, porque viene a mi mente este hotel que hay por La Positiva, por la Vía Expresa, en donde en el primer piso hay un chifita, y en los otros pisos hay habitaciones para ocasionales huéspedes o permanentes amantes. No recuerdo el nombre, pero podría ser : "¿Chifas?".

lunes, 1 de junio de 2009

A la caza del roedor

Eran las once y media de la noche. Ya estabamos durmiendo, cuando en eso escuchamos un ruido por el ropero. Como el cable de televisión pasa por detrás de éste para llegar al televisor, supuse que era el viento que lo movía desde fuera. Yo mismo había hecho esa instalación extra de cable pero digamos que no la terminé del todo: el cable cuelga de un lado al otro de la azotea para luego bajar en diagonal hasta la ventana de nuestro cuarto y "entra" por un agujero que a punta de desarmador hice en el ángulo inferior izquiero del marco de la luna. Pero bueno, a no tener cable qué queda pues.

Para asegurarme y para tranquilizar a mi china me levanté y moví el cable de tv. El sonido era bastante parecido al que habíamos escuchado, asi que quedamos tranquilos. "Efectivamente, fue el cable" pensamos. Apagué la lámpara de la mesa de noche y tratamos nuevamente de conciliar el sueño.

En eso, otra vez el ruido pero ahora por otro mueble del cuarto (un escritorio viejísimo tipo el de Simón Bolivar) y ahora incluía una suerte de rasguños. !Ah no! dije y me incorporé rápidamente. "China. Rata!" le dije. No es que mi chinita sea una rata, vean que he puesto un punto seguido.

Prendí nuevamente la lámpara y me dirigí hacia el clóset. Tenía que sacar de inmediato a lo que estuviera ahí porque al costado estaba la cuna de la bebé, de mi Lucianita. Aún no estabamos seguros de lo que era (aunque teníamos casi la certeza de que era un roedor, ¿qué más podía ser?), asi que la china llevó a la bebé al cuarto de su mamá y la acostó en la cama.

Cuando ella regresó, yo ya había movido el closet en donde se escuchó por primera vez el sonido y no encontré nada. Entonces juntos movimos la cuna de la bebé (la cual estaba en una de las esquinas del cuarto). Al mover el mueble de Bolivar vimos una sombra que saltó a unos 40 cms del piso y siguió corriendo hacia la esquina del cuarto donde estaba la cuna para finalmente esconderse detrás del clóset.

Mi china dio tal grito que me asustó aún más que el hecho de haber comprobado que se trataba de un roedor. Y no cualquier roedor, era una tremenda rata, una muca; del tamaño de un gato (cola incluída). Después nos enteramos de tres o cuatro incursiones más de estos animales en vecinos de la cuadra debido a un ducto de desague mal cerrado por Sedapal.

Ante el hecho confirmado de la presencia del roedor, mandé a mi china al cuarto de sus papás y pedí ayuda a mi suegro (El Akún) para matar a nuestro visitante nocturno. Es así que prendimos la luz del cuarto y cerramos la puerta y las ventanas. Teníamos sendas escobas en nuestras manos y mi función era hacer correr al animal para que mi suegro le pueda dar de escobazos hasta causarle la muerte.

En una de esas, el animal corre desde el closet hasta detrás de la cabecera de nuestra cama, y es ahi que se me ocurré empotrar uno de los dos cajones que tenía debajo de la cama contra la cabecera. Estos eran de otra cama, mucho más grande y robusta, y que mi cuñado decidió dejar y no llevárselos a su nuevo departamento.
Uno de los cajones atrapó al roedor y éste emitió un agudísimo chillido. Yo sabía que lo tenía atrapado por que cada vez que presionaba el cajón contra la cabecera, chilliba aún más. Le pedí entonces a mi suegro que arrimara el colchon tamaño queen para ver al animal. Asi lo hizo y pudo verlo. Yo me negaba a hacerlo. Sentía demasiado asco.

No le podía dar de lleno el golpe asi que decidimos hecharle algo en la cara para tratar de matarlo. Probamos con alcohol y nada. Luego, pensamos en rociarle algún spray. Mi china sugirió mi desodorante, y ni hablar, ¡cuesta caro!. Entonces mi suegro me dijo: "No queda más que le des un golpe con una de las tablas de la cama". Al principio me negé, pero al ver que no había otra solución, tuve que aceptar.

Pero eso sí, no quería ver. Saqué una de las tablas de la cama y le pedí a mi suegro que acomodara el extremo asesino de la tabla con el que le daría la estocada final. Asi lo hizo, y cuando dijo "¡Dale!" me arme de valor y comencé a dar repetidos golpes, sin mirar. Era obvio que no fallaba ni uno por que los chillidos eran ya más fuertes y más agudos.

Todo estaba consumado. El roedor había muerto. No quise ver el cadáver. El Akún se encargo de llevarse el cuerpo y mi chinita de sacar la ropa que había en esos dos cajones. Por suerte era ropa vieja, casi en desuso. Algunos polos pasaron a ser trapos para limpiar mi carro, otros se regalaron.

Nunca pensé que algo así me ocurriría, y estoy seguro que al leer esto (si es que no les ha dado demasiado asco y han podido llegar hasta esta parte del relato) ustedes pensarán que tremenda rata jamás puede llegar a la casa, y menos subir por las escaleras hasta los cuartos. Pero sí lo hacen.

Nunca voy a olvidar los chillidos del animal. Por suerte no lo vi. Lo ajusticié cobardemente, sin verle a los ojos, pero es por ello que al menos no tengo el recuerdo de su mirada.

Del Cole y posterior: Las computadoras

Recuerdo a una familia chilena que por algún motivo hizo amistad con mis papás. Vivián en San Isidro en una casa antigua pero muy elegante. tenían dos hijos, hombre y mujer. Estaban más o menos entre la edad de mi hermana Katilú y la mía (entre 10 -12 años).

La casa estaba llena de finísimos adornos pero lo que más llamaba mi atención era la computadora que ellos tenían: una Tandy, monócroma si mal no recuerdo, pero ya se podían hacer dibujos con lineas y círculos y también se podía programarla con el leguaje BASIC. La apariencia era ya la que todos conocemos: CPU, mouse, teclado y monitor. Asi que yo estaba recontra apuntado cada vez que mis papás iban a visitar a esta familia.

Me parece que las computadoras llegaron al colegio el año 87, estando nosotros en 2do de media. Tengo que mencionar antes que cada año tenia dos secciones en el cole, A y B, cada una con aproximadamente 42 alumnos. Digo esto porque llegaron pocas computadoras, no las 42 que hubieran sido ideales para tener un ratio de una por alumno. Llegarían unas 8 computadoras, máximo 9, de tal manera que eramos entre 5 y 6 por computadora. Estas estaban en un mueble de tamaño regular, y habían unos banquitos para nosotros los alumnos.

Nos sentabamos en estos banquitos en orden alfabético y obviamente yo andaba super emocionado por darle uso a la computer. El problema es que éramos tantos que había que dividir las funciones que cada uno realizaría. Afortunadamente para mí, en el grupo que me tocó -y no daré nombres- había un par de alumnos (¿o eran alumnas?) nada interesados en estos novedísimos aparatos y que se la pasaban conversando de la mortalidad de la araña; y otro alumna (¿o era alumno?) que estaba por el contrario, absolutamente interesada en "hacer clic" -parafraseando a la célebre y próspera Tula- con su enamorado. Era la época de los primeros romances. Para algunos de nosotros pasarían aún muchos años más en llegar dicha época, aunque amores platónicos no nos faltaron.

Quedábamos entonces... (estoy casi seguro que era Beto Terán por el hecho de su apellido iba después del mio. Asi que ya pueden imaginarse quiénes más estaban en mi grupo) y yo. No tengo problema en mencionar a Beto por que esta demás decir lo estudioso que siempre él ha sido. No quiero con esto decir que los otros miembros del grupo no lo sean o no lo hayan sido, ya que hay que admitir que en esa época, las computodoras no eran exactamente fáciles de usar.

Nos repartiamos el uso de la computadora de dos maneras: él la parte numérica del teclado y yo las letras; y la otra manera era por tiempos. Un rato él, un rato yo. Creo que nos enseñaban BASIC para programar la computadora, algún procesador de texto y el famoso D.O.S.
Recuerdo que el profesor que nos enseñaba era bien bajito y usaba lo que ahora vendrían a ser los antecesores de los elevate-shoes o como se llamen esos zapatos con un tacazo y una plantilla de dos centímetros de grosor.

Pasé algunos veranos de colegio (probablemente los de 1ro y 2do de media) por CESCA y luego por Computronic Tech en la Av. Arequipa. Ahi el gran Barrazita y Orlando Barrón llegaron a titularse si no me equivoco. Dos genios verdaderos de la computación.

Habiendo terminado ya secundaria (dicho sea de paso: me comentaron que a pesar de no terminar en el Maryknoll, igual aprobé computación) y después de estar cuatro semestres en Ingenieria Electrónica en la Richi (sin cerrar ni siquiera el primer ciclo), entré al INFOPUC, el Instituto de Informática de la PUC. Ahi todo cambió. Estudiaba lo que más me gustaba y descubrí mi verdadera vocación: Enseñar.

Hice grandes amigos en el INFOPUC y sin la ayuda y el apoyo y las enseñanzas de su directora, Haydee Azabache, no sería lo que soy ahora.

Durante un par de años tuve un programita en Canal 7 de computación: VENTANA VIRTUAL, la mejor manera de ver el mundo. Los sábados y domingos de 9 am a 10 am, el horario de la resaca como lo definió el flaco Daniel Bustios. Pero eso va para otra entrada en este su blog amigo: Singampa.

viernes, 29 de mayo de 2009

Del Cole: Las amistades

Para mí, la mejor época de mi vida ha sido el colegio. No tengo casi ningún recuerdo de los primeros cuatro grados de primaria. Los hice en Trujillo en una GUE (Gran Unidad Escolar), de ahi, el año 84 toda la familia se mudó a Lima. No hubo cupo para hacer 5to grado en el Maryknoll, asi que lo hice en otro colegio, del cual he bloqueado cualquier recuerdo.

Al año siguiente, postulé junto con dos personajes de la calle Garcilazo de La Vega en Lince: Pepe Lucho y Ángel. De ellos me acuerdo muy poco; eso sí, a Pepe Lucho le soplé en varias ocasiones el examen, y de Ángel, que era español y jugaba muy bien al fútbol.

Ya en el cole durante mis primeros días, recuerdo claramente que fueron Ivan Olaguibel, Beto Herrera y Koki Arnao los primeros con quienes cruce palabras. El inglés fue terrible los primeros meses como lo comento en otra entrada de este blog, pero pude hacer amistades rápidamente.

La primera invitación a almorzar y jugar toda la tarde me la hizo mi pata Guillermo Amésquita, "El Mosca". Le pusimos esa chapa (no me acuerdo en realidad si ya la tenía) porque era IMPOSIBLE atraparlo cuando jugabamos en el patio o en el auditorio del correo. Cuando pensabamos que ya le íbamos a poner la mano y decir "chapado", el hacía un quiebre digno de Maradona y se escapaba. En ese entonces ya tocaba el piano maravillosamente bien, y por eso nació en mí la afición por tocar, claro que ni en 1000 años iba a hacerlo tan bien como él.

Un día estaba con mi viejo en el carro por Joaquín Bernal, cuando veo en una parte del parque a unos compañeros del colegio jugando fulbito. Recuerdo a Kike Mendoza, Rubén Rojas y Javier León, pero seguramente habían algunos más. Le pedí a mi papá que detuviera el carro y bajé a jugar con ellos. La pasé excelente. A pesar de la lluvia y del lodazal en que se convirtió el césped, fue una fecha que siempre recordaré con mucha alegría y nostalgía.

En 5to de media, el año 90, toda la familia se mudó para Monterrico, después de haber vivido en Lince casi 6 años. Era verano y estabamos de vacaciones. Habían llegado mis primos de Trujillo y Tarapoto asi que era fácil armar sus pichangitas de fútbol, las cuales me imagino no serían muy bien vistas en el nuevo "barrio" al cual nos habíamos mudado.

Resulta que en una de esas jugadas, la pelota sale disparada y cruza hacia el jardín de la casa del frente (en realidad de la esquina del costado). Fui a recogerla, me agaché y grande fue mi sorpresa cuando me levanté y vi a Nair Trejo. "Hola" me dijo, y yo le dije "Hola Naysha, cómo estás". Nair vivía (y vive aún) en esa casa.

Para mí fue una bendición tener a Naysha tan cerca, ya que íbamos y regresabamos del colegio juntos en el COVIDA. ¡Maldito micro! cuántas veces nos hizo corretearlo. También me despertaba de lunes a viernes ya que la ventana de mi cuarto daba a la calle, y escucha "Germán, Germán!". Entonces salía yo y le pedía si por favor podía ir a comprarme un par de pancitos a la panadería. ¡Que rico francés el que vendían ahí".
En las tardes nos juntabamos para hacer las tareas; bueno, en realidad ella hacía las suyas, yo nunca hice las mías. Recuerdo que me obligaba -sí, OBLIGABA- a comer frutas que me las ofrecía muchas veces después de haber almorzado juntos. '
En las noches, nos sentabamos en la puerta de su casa a conversar de lo que nos había pasado en el colegio. A veces ya no conversabamos nada, solo contabamos las hormiguitas que caminaban por su jardin.

Estos son solo algunos de mis amigos de colegio. De la mejor época de mi vida atesoro a los mejores amigos de mi vida. Muchas veces uno deja de ver a estas grandes amistades de colegio durante años de años: A Lion le perdimos el rastro durante más de 10 años, a Nair igual. A Koki Arnao desde que salimos del cole no lo vimos, Beto Herrera fue a los Estados Unidos, y todos sabemos de la temprana partida de Iván.

Sin embargo, cuando me reencontré con Lion para su matrimonio; con Naysha para almorzar en su casa; con Koki y El Mosca para una pichanguita en San Borja fue como si no hubieran pasado tantos años, fue como si recién hace unos días hubiéramos salido del colegio. Bueno, a Koki nunca más le dijimos "Larra" que era su chapa de cole, esa es la única diferencia.

Hay también los que nunca dejamos de vernos y hemos pasado tantísimas cosas juntos: La Iguana, el Pez, Micky, Tacus, y tantos más, pero ya hablaré de ellos en otra entrada de este Tu Blog Amigo: singamapa.blogspot.com